3 de Mayo ¿Libertad de Prensa o de Expresión?

TLIC


En la mayoría de nuestros países sí existe la Libertad de Prensa, que viene a ser una libertad de expresión para unos pocos. Concretamente, para los dueños de los medios de comunicación. Internet puede cambiar esto.

Pregúntate cuántas veces ha podido hablar por un medio de comunicación “masivo”. Cuántas veces te ha dado cuenta que las radios y televisiones no informan realmente, sino que defienden los intereses de las empresas dueñas de esos canales o el partido político al que representan.

En todo el mundo, las frecuencias de radio y televisión han estado monopolizadas por los medios comerciales que, además, las conseguían como favores políticos o comprándolas en irregulares e injustas subastas donde no podían entrar a competir pequeños medios comunitarios financiados por rifas o aportes solidarios de los vecinos y vecinas de una comunidad.

Por eso decimos, que la libertad de expresión ha estado amordazada. Pero no por presidentes o políticos, como quieren hacernos creer los grandes medios (en algunos países ciertamente sí hay censura, pero son la minoría). La censura la aplican los mismos medios de comunicación, informando sólo sobre aquello que beneficia sus interese. La gran perjudicada es, como siempre, la ciudadanía, que no tenía medios de gran alcance para expresarse.

Y hablo en pasado, porque Internet cambió sustancialmente esa realidad. Internet permiten que cualquier ciudadana o ciudadano pueda expresar su opinión de forma global. Incluso, son las mismas usuarias y usuarios de Internet los que marcan e imponen algunos temas que los medios masivos se ven forzados a incluir en sus agendas. Podríamos decir que, Internet facilita un ejercicio más pleno de la Libertad de Expresión. Obviamente, haciendo la salvedad de que aún hay muchos millones de personas que no pueden acceder a esta herramienta.

Internet ya es el medios preferido para informarse. Un estudio del Pew Research Center for the People and the Press reveló que desde el año 2010, Internet es la fuente de información más consultada por personas entre 18 y 29 años . De 30 años en adelante la televisión continúa siendo el medio preferido por la mayoría. Pero cabe preguntarse, ¿de dónde sacan la información los tradicionales medios de comunicación?, ¿no es Internet, con sus agencias, sus redes y plataformas 2.0, la que suministra muchas de las noticias y contenidos a televisoras, radios y periódicos de todo el mundo? Es decir que, ya sea de forma directa o indirecta, Internet suministra la mayor parte del consumo informativo en este siglo. Y no hablamos sólo de grandes medios, también de miles de blogs y páginas alternativas que nos suministran las noticias que no vemos en televisión.

Si Internet, y el resto de tecnologías y software que lo hacen posible, son tan importantes, ¿no lo deberíamos defender con uñas y dientes? ¿O queremos que se apropien de Internet tal como lo hicieron de las frecuencias de radio o televisión?

Esa defensa pasa por muchos factores, pero todo se resume en considerar a Internet y el resto de TIC como “bienes comunes digitales”. Y al igual que defendemos otros bienes comunes como la cultura o el agua, saber que nuestro derecho a la libre expresión depende en gran medida que siga siendo libre.

Federico Heinz, cofundador de la organización argentina Vía Libre, afirma que “(...) en una sociedad moderna, quien controla el software controla la comunicación social. Controla quién puede comunicarse con quién, cuándo y para decir qué” [1].

La demanda de liberar las tecnologías no la tienen que emprender los tecnólogos o los políticos, sino sus usuarios y usuarias. Enarbolar en la actualidad la bandera de la democratización de la comunicación y defender la Libertad de Expresión, pasa por promover el uso de Tecnologías Libres de Información y Comunicación TLIC.

Por eso, el 3 de mayo, más que la Libertad de Prensa, nos gustaría celebrar la Libertad de Expresión. Pero no para unos pocos, para toda la ciudadanía.

[1]. Heinz, F. (2008). Código software: de la torre de marfil a la mesa ciudadana. Genes, Bytes y Emisiones, Bienes Comunes y Ciudadanía. México: Ediciones Böll, de la Fundación Heinrich Böll.

Última modificación: 3 de mayo de 2016 a las 13:09

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