Consejos y trucos para reducir la cantidad de rastros que dejamos en la web.

La web ya tiene más de treinta años y parece que ha estado siempre entre nosotros. Y, aunque las aplicaciones móviles vienen ganando terreno los últimos años, los navegadores siguen siendo una herramienta central de nuestra experiencia en Internet. Ya sea para revisar nuestro correo electrónico, hacer videoconferencias, leer el periódico o investigar a través de motores de búsqueda, probablemente no haya día en que no lo utilicemos.

Cada vez que usamos un navegador generamos una serie de datos y metadatos que se recopilan, almacenan y procesan con fines comerciales, de vigilancia o de mejora del servicio. Esos datos a veces se pueden vincular a nuestra identidad real; otras, a un identificador único que genera un perfil específico. A ese conjunto de datos se le llama «sombra digital», y dice mucho sobre nosotras: gustos, costumbres, ubicación, patrones de comportamiento, etc. Y aunque resulta difícil ser completamente anónimas en internet, podemos intentar reducir esta sombra a su mínima expresión.

Compartimos algunas buenas prácticas de navegación privada y segura para reducir nuestra sombra digital y disminuir la posibilidad de exposición de información personal. No pretendemos que adopten todas de golpe. El camino de la privacidad y seguridad digitales es muy personal, y depende de los ritmos y condiciones de cada persona. Pero recuerda, un pequeño cambio es mejor que ninguno.

1. Elige un navegador respetuoso con la privacidad

  • Tor: es el navegador que nos conecta a la red anonimizada TOR. Es la mejor opción para proteger nuestra privacidad en línea.
  • Firefox: es de código abierto por lo que permite auditorías independientes de seguridad.
  • Brave: es un fork de Chromium que bloquea anuncios y rastreadores por defecto (con PrivacyBadger y HTTPS Everywhere). Es software libre, con una licencia Mozilla Public License.
  • Icecat: es un fork de Firefox con la diferencia de que neutraliza los alcances de sitios con spyware y bloquea información que forma nuestro fingerprint.

No recomendamos usar Microsoft Edge, Google Chrome u Ópera, que no solo no tienen un enfoque de seguridad sino que, por el contrario, recopilan información sobre nuestra navegación.

2. Usa una VPN

Descripción de una VPN
Imágen de PC Guía – pcguia.pt

Las Redes Privadas Virtuales (VPN) establecen conexiones seguras al extender de manera segura una red local, a través de una red de computadoras. La VPN protege nuestra IP, por lo que es la manera más segura de navegar. Como es un servicio caro de mantener no existen servicios gratuitos. Recomendamos usar la VPN de RiseUp que se sostiene a través de sistema de donaciones. Se puede descargar de https://riseup.net/en/vpn.

3. No inicies sesión en el navegador

Chrome o Firefox ofrecen la posibilidad de iniciar sesión en el navegador a través de la cuenta de Google (en el caso de Chrome) o de Mozilla. Los beneficios de este registro residen en poder acceder a nuestros marcadores, contraseñas e historial desde cualquier dispositivo. Lo que estamos haciendo, en realidad, es dar permiso para que se registren todos nuestros movimientos en la red y que se relacionen con nuestro perfil. Esta información es almacenada y no tenemos control sobre lo que sucede con ella. Así que recomendamos nunca registrarse en las cuentas del navegador. Si usas los servicios de Google o Facebook también es una buena práctica iniciar sesión en un navegador y realizar tus búsquedas en otro.

4. Instala complementos

Los comlementos (o plug-ins) agregan funcionalidades al navegador. Hay de todo tipo, también para ajustar la privacidad de nuestra navegación. Recomendamos instalar los siguientes:

  • PrivacyBadger: creado por la organización Electronic Frontier Foundation (EFF), este complemento bloquea los rastreadores que recopilan la información de nuestra navegación. Disponible para Firefox, Chrome, Microsoft Edge y Opera.
  • AdNauseam: es un bloqueador libre (GNU GPLv3) de publicidades que, además de no mostrarlas, hace clic en todas ellas de manera aleatoria para confundir la construcción de nuestro perfil de consumidor (ofuscación). Además, nos permite ver el historial de todas las publicidades que se han bloqueado. Disponible para Firefox, Chrome y Ópera.

5. Ajusta la configuración de privacidad

Los navegadores se han hecho eco de las necesidades de las y los internautas de proteger su privacidad. Los parámetros de seguridad y privacidad se pueden ajustar en la configuración. Firefox, por ejemplo, tiene perfiles predeterminados (estándar, estricto o personalizado), Chrome también ofrece ajustar parámetros de privacidad, aunque hay que tener cuidado porque trae activadas algunos permisos extra que debemos desactivar: que envíe URLs que visitamos a Google para que analice su peligrosidad o que informe a las páginas web si tenemos métodos de pago guardados, que autocomplete nuestras búsquedas y ofrezca sugerencias de acuerdo a nuestra búsqueda, o guardar y autocompletar direcciones. Si decides usar Chrome, cosa que no recomendamos, desactiva todas estas opciones.

6. Cambia o diversifica los motores de búsqueda

Los buscadores tienen mucha información que es recopilada, almacenada y procesada con fines comerciales. El buscador de Google, su servicio insignia, es buenísimo y de ahí su popularidad. Pero no por ello deberíamos usarlo a cambio de nuestra privacidad. De hecho, si encima buscamos habiendo iniciado sesión en algún servicio de Google todo nuestro historial de búsqueda se guarda en los servidores de Google. ¿No nos crees? En un navegador con tu sesión iniciada entra en este enlace: https://myactivity.google.com/.

Existen alternativas que aprovechan la potencia del motor de búsqueda de Google añadiendo una capa de anonimato, otras ofrecen resultados similares que podemos utilizar cuando no necesitamos resultados exhaustivos.

  • Duck Duck Go respeta nuestra privacidad. No sólo no guarda datos personales sino que los resultados de las búsquedas son iguales para todas las personas. Se puede usar directamente desde https://duckduckgo.com/ o agregando el complemento para Firefox. Tampoco es la mejor opción, su código no es del todo libre y alojan su servicio en Amazon Web Services.
  • Startpage, anteriormente Ixquick, utiliza el motor de búsqueda de Google pero protegiendo la privacidad en las búsquedas.

7. Nunca guardes contraseñas ni mantengas sesiones abiertas

Los servicios web aumentan día a día y no nos alcanzan los dedos de la mano para contar la cantidad de plataformas en las que iniciamos sesión cotidianamente. Aunque nos tome algunos minutos más por día, recomendamos fervientemente no permitir que los navegadores recuerden nuestros nombres de usuarios y contraseñas, por un lado, y cerrar la sesión de todas las plataformas que usemos. No sabemos quién tendrá acceso a nuestra computadora y se puede acceder a las contraseñas guardadas en nuestro navegador con apenas tres clics. Para guardar las contraseñas de manera segura recomendamos utilizar gestores de contraseñas como KeepasXC. Aquí tienes un manual sobre cómo usarlo, hay versiones para GNU/Linux, Windows y MAC. También para Android.

KeepasXC
Gestor de contraseñas KeepasXC – https://keepassxc.org/

8. Usa el modo privado

Algunos navegadores ofrecen la opción de navegación privada o de incógnito. Cuidado, no significa que con esta modalidad nuestra navegación será completamente anónima. La única diferencia es que no se guarda el historial, no se almacenan cookies ni información introducida e formularios. Datos como la dirección IP, geolocalización o proveedor de Internet, todavía serán accesibles. Para navegar de manera privada hay que seleccionar la opción desde el menú del navegador.

9. Minimizar los datos de tu fingerprint

Nuestros navegadores tienen algo así como una huella digital, un código formado por una serie de parámetros: el navegador, su versión e idioma, la resolución de nuestra pantalla, la IP, el sistema operativo, los complementos y tipografías que tenemos instaladas, etc. Si bien navegadores como Firefox permiten bloquear que esta información se recopile, podemos reducirla haciendo que nuestro navegador sea lo más general posible: que esté en idioma inglés o castellano, usar el navegador sin maximizar para que no se sepa la resolución de nuestra pantalla, bloquear rastreadores y anuncios, etc. Podemos visitar el proyecto Panopticlick, también de EFF, para evaluar el firngerprint de nuestro navegador.

10. Borra tu historial de navegación

El historial de búsqueda almacena todas las URL que hemos visitado. Se almacena sin cifrar en nuestras computadoras (salvo que estemos registradas, en ese caso se almacena en los servidores de la empresa del navegador). Podemos configurar nuestro navegador para que no guarde el historial o, si lo necesitamos, borrarlo cada cierto tiempo. Sobre todo, si visitamos páginas web con información sensible.

11. Cuida las páginas que visitas

Es importante visitar páginas que tengan certificados SSL/TLS de cifrado en la capa de transporte. Esto lo sabemos porque su URL muestra un «https://» en vez de «http://». A veces recibiremos alertas de seguridad de los navegadores cuando las páginas no tengan estos certificados. Y aunque podamos añadir excepciones, no es recomendable hacerlo.

 

Buenas prácticas para una navegación privada y segura

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