Compartimos los aportes de quienes participaron en nuestro último curso virtual.

En la tarea final del curso Aprovecha al máximo Internet en tu radio pedimos diseñar una estrategia con 3 o 5 ideas para mejorar la participación en la radio, medio o institución, indicando qué tecnologías usarían y para qué. La verdad que todas las ideas que han llegado son fantásticas y enriquecen muchísimo la propuesta inicial del curso. Por eso, las hemos resumido y recopilado en este artículo para seguir inspirándonos. Sólo así tendremos radios cada vez más “callejeras” y programas con mayor presencia de la ciudadanía.

Replicar el curso para capacitar al personal de nuestra emisora

Ligia Murillo y Esperanza Lara coincidían en que, en muchos casos, el primer escollo para implementar las estrategias diseñadas es conversarlas con el resto del equipo de la emisora y contar con su aprobación.

Una buena forma de hacerlo, tal como propone Dulce Cabrera, es replicar lo aprendido durante el curso en nuestra emisora o con el equipo de nuestra organización social. Convocar un par de tardes o un sábado al del personal y, con la excusa de conocer nuevas herramientas, diseñar estrategias colectivamente.

Por ejemplo, les enseñamos a realizar llamadas grupales con Whatsapp y, seguidamente, preguntamos ¿para qué podríamos aplicar esto en nuestra radio? Y que esas ideas sean las que luego se implementen en los diferentes programas. Igualmente con Mumble, con Jitsi…

A este taller se pueden sumar nuestro equipo de corresponsales, como propone Irina Neglia. O plantearlo como un curso ampliado para varias radios de una red, tal como quiere hacer Roberto Mikihiro.

La radio como un centro de formación en tecnologías

Luis López sugería en su tarea “conocer toda la tecnología posible y convertirnos en «expertos»”, ¡y expertas!. De esa forma, podríamos convertir la radio en un espacio para formar tecnológicamente.

El curso le puede venir «bien a nuestra audiencia a través de las ondas con el plan de capacitación del radio oyente” que sugiere Cruz Alvarado. O trabajando con jóvenes, como proponen Wilson Chicaiza o Luis Jesús García. Incluso, esos jóvenes capacitados, podrían ser luego los facilitadores de los talleres presenciales que ofrezcamos a la audiencia.

Participación, participación y más participación

La propuesta de Alonso Rojas es el radiophone. Ese “binomio formidable” entre la radio y el teléfono inteligente, tal como lo describe Carlos Arturo Romo, “para llevar las voces del barrio y comunidades a la emisora”. La mayoría de estrategias se han centrado, precisamente, en esto. En lograr una mayor participación de las audiencias a través de los teléfonos inteligentes conectados a Internet durante los programas de múltiples formas.

Héctor Hernández habla de un Cabildo abierto done acudan las “autoridades municipales a informar e interactuar con el auditorio”. En estos cabildos, tal como expone Marcela Díaz, podríamos incluir un “invitado sorpresa” que no se espere y que aporte algo diferente, original y sorpresivo al debate.

Jose Alfredo Bohórquez quiere crear salas de chat para que las autoridades y servidores públicos “desde la comodidad de sus oficinas puedan participar con la ciudadanía y atender las quejas y/o sugerencias”.

Ramón Felipe aspira a formar el Barrio Radio y conseguir con ello “contactos informativos breves desde las comunidades relatando las experiencias positivas de organización y logros de la comunidad”.

A veces, ni tan siquiera es necesario convocar a la gente en un lugar específico. Nancy Gallo apunta, con mucha razón, que con acercarnos a parques infantiles o “canchas baby” podemos dialogar y conseguir opiniones de grupos muy variados: tendríamos a las niñas y los niños, pero también tíos, abuelos, padres… con los que podríamos abordar diferentes problemáticas.

Otra idea bien original es la que nos propone José Antonio Trujillo. Siempre imaginamos las retransmisiones deportivas con un par de locutores o locutoras narrando el partido o la competición deportiva pero, ¿por qué no invitamos a la gente a que transmita desde las tribunas? Aficionados y simpatizantes que mandan mensajes de audio en medio de las gradas, en el calor del gol o del juego y que nos relatan sus impresiones y nos cuentan “sus expectativas sobre el juego que desarrollará el club de sus amores”.

Paula Morales aportó otra perspectiva como profesora universitaria. Ella propone formar una triada entre radio, aula de la universidad y barrios. Y también, usar la radio para visibilizar “los riesgos que implica depender de las plataformas comerciales”, como Facebook, Whatsapp e Instagram en nuestras radios comunitarias y públicas.

Otro tipo de participación se puede canalizar con radiobuzones. Bien con plataformas como GlobaLeaks que quiere usar Carlos Arturo Romo en su emisora, o por audios de mensajería si el denunciante no necesita guardar su anonimato.

La participación puede ser para informar, opinar, saludar pero también para recomendar. Isabel García propone invitar a expertas o expertos para aconsejar sobre diferentes temas- Este tipo de consultorios tiene mucho éxito y la gente se anima a llamar para ser orientada sobre diversos temas: salud, legales, amor o sexo. En estos último, donde las sugerencias parten más de las vivencias personales que de la recomendación de un especialista, como sería el caso de la salud, se puede fomentar que los la audiencia dialogue entre ella. Por ejemplo, el testimonio en primera persona de una esposa que se está separando, es posible que tenga más valor que el de un psicólogo para otra mujer en esa misma situación, sobre todo si la duda es cómo plantear esta situación a los hijos pequeños.

Por último, Mónica Orellana nos anima a diseñar estrategias colectivas de participación, no pensadas exclusivamente desde nuestras radios, sino en alianzas con otros medios: “me gustaría mirar estos espacios no como una competencia, sino como unos aliados para propiciar reflexión ciudadana y cambios sociales, construyendo simultáneamente una agenda de temas que se podrían ir abordando en diferentes programas a lo largo del año entre diferentes radios”.

Buscar la participación de la audiencia también antes y después

Hubo algunos participantes que, acertadamente, sugieren incluir la participación activa de la audiencia no sólo durante los programas, con ideas como las descritas, en el punto anterior, sino en el diseño de los programas y en la evaluación.

Por ejemplo Kemberly Daniela insiste en la necesidad de conocer las edades, perfiles y gustos de nuestra audiencia para diseñar mejor las programaciones y saber qué programas y qué públicos prefieren la comunicación digital y cuáles siguen fieles a las ondas análogas.
entre 35 a 60 años, siendo los de 35 a 45 años nuestra audiencia en

Para eso podemos realizar encuestas, como las que propone hacer Esperanza Lara o Pedro Antonio Díaz. Para eso usaremos programas como LimeSurvey o los pads que recomendamos durante el curso. Vidalia, además de las encuestas, sugiere un acertado “diseño previo colectivo”.

Para estos procesos funcionan muy bien los grupos focales o “ideatones”. Convocas a la audiencia de la radio, autoridades, grupos y organizaciones de la sociedad civil… En un primer paso revisan y evalúan la programación de la radio. Posteriormente, quienes participan manifiestan sus intereses: qué me gustaría escuchar, para qué puede servir la radio en la comunidad, cómo creo que podríamos participar de forma más activa… Para, por último, con los insumos de los dos momentos anteriores, imaginas una programación tentativa o el formato que tendrían los diferentes programas.

Combinando ambos métodos, con las encuestas tendríamos una aproximación más cuantitativa y numérica a los gustos de la audiencia y con los grupos focales unas respuestas más cualitativas de fondo sobre qué y cómo hacer.

En realidad, sería conformar un Club de Oyentes, que es la propuesta de Fabio Andrés Cardona. Un grupo que podemos consultar regularmente sobre qué incluir en nuestras programaciones y, también, en el día a día, “qué temas quieren para el noticiero, cuáles son sus denuncias, quiénes están de cumpleaños, cuáles campañas quieren emprender, servicios a la comunidad, a quién quieren destacar”.

¿Y quién paga todo esto?

Obviamente, salir de la emisora cuesta dinero. El transporte al lugar, los datos del celular para las transmisiones o los jugos y las empanadas si tenemos que pasar 5 horas reportando desde una feria campesina.

Pedro Vargas intentará que los estos gastos que sean “patrocinados por comercios locales”, aunque también podemos pedir colaboración, económica o en especie (prestando Internet para la conexión), a la gente del barrio, algo que piensa solicitar Luis Peña.

José Alfredo Bohórquez quiere buscar la rentabilidad en el uso de las infografías, genial idea. Por ejemplo, se pueden diseñar infografías sobre cómo cepillarse financiadas por un dentífrico, otra sobre comer sano por una frutería del barrio… Sólo hay que añadir el logo del negocio y publicar en la web y por las Redes Sociales. Una forma diferente de obtener ingresos y rentabilizar el trabajo educativo que ya de por sí hacemos.

Difundir por la radio que existen otras tecnologías

El curso se imaginó para capacitar a los miembros de las radios y así lograr mayor participación. Pero estamos refelices de que quienes participaron se inventaran otras formas de utilizarlo.

Por ejemplo, usar los contenidos para difundirlos por la radio y así capacitar y difundir otras alternativas “que muchos de nuestros oyentes desconocen”, dice Patricio Herrera.

Lo mismo hizo Fabricio Valencia, que tiene una iniciativa de formación llamada FABRI (Formación Autónoma Basada en Recursos de Internet). A pesar de que no tiene una radio, sino un espacio semana de 15 minutos en una emisora de Ambato, Ecuador, aprovechó para difundir las plataformas y apps con las que trabajamos en el curso. Y lo hizo de una forma muy didáctica y amena. Aquí puedes ver el video.

Interacción vs difusión

Gloria Rosales insiste acertadamente de que es necesario que su radio active el uso de la web de su emisora y que las redes no se empleen únicamente para “bombardear” (difundir), sino usarlas también para interactuar con la audiencia, que no deja de ser otra forma de participación.

¿Y si estamos solas?

Nancy Gallo, apuntó algo interesante. A veces la excusa para no salir a la calle es que estamos “solas en la cabina”. Es cierto que hay muchas locutoras que, además de producir y hablar, también se hacen autocontrol. Por lo tanto, se complica ciertamente salir fuera. Pero Nancy sugiere suplir este inconveniente usando software para manejar a la distancia la computadora, como Teamviewer o RealVNC.

Canales de difusión

Vicente Mulero también sugirió algo que se nos escapó comentar en el curso. Tanto en Telegram como en Whatsapp hablamos de los grupos pero ambas plataformas tienen herramientas de difusión. En Telegram son los “Canales” en Whatsapp es “Nueva Difusión”. Son listas de personas a las que enviamos una determinada información pero, a diferencia de los grupos, no es posible que los receptores respondan. Sirven como canales de información sobre noticias, eventos de la emisora… Eso sí, no es recomendable sumar a gente sin su permiso.

Pensar en audiovisual

Gustavo nos animó a pensar más en los medios televisivos comunitarios. Nuestro público suelen ser las radios comunitarias, pero es cierto que muchas de ellas se animan cada vez más pensar de forma audiovisual no sólo radiofónica. Y sobre ese, podemos aprender mucho de las iniciativas de TV comunitaria. Por ejemplo, cómo combinar Meet Jitsi y OBS para transmisión en vivo por YouTube. Gustavo lo va a intentar en su canal y ya nos contará cómo les va.


Por último, Fabio Andrés Cardona nos recordaba esta frase del Maestro Mario Kaplún que resume perfectamente el espíritu del curso y que sirve para cerrar este estupendo compendio de ideas y sugerencias que han confeccionado las y los participantes del curso en sus tareas finales.

“Antes de conocer los formatos, las técnicas, antes de aprender el lenguaje radiofónico, antes incluso de preocuparme por los contenidos del programa, tengo que sentir un vivo deseo de relacionarme con el otro, de ganarme su confianza. Esto supone desdoblarme, salir de mí y de mis códigos, para apropiarme del lenguaje, el humor y la manera de ser del público, para repensar toda mi emisión desde la perspectiva de la recepción. Sólo así podré captar el interés del oyente y mantenerlo”.

Más ideas para aprovechar al máximo Internet

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6 comentarios sobre «Más ideas para aprovechar al máximo Internet»

  1. Gracias por la oportunidad de seguir mejorando como ser humano y como profesional, fue una valiosa experiencia amigos de Radialistas.

  2. Saludos, excelente idea de publicar las ideas de tod@s los compañe@s y así obtener conocimientos de otros sectores que tienen diferentes retos en la comunicación colectiva.
    un fuerte abrazo de agradecimiento a tod@s!

  3. Agradecido porel tratamiento recibido en el curso, ya estamos aplicando con nuestros oyentes lo que podemos el publico es participativo en la medida que nosotros lo permitamos. Adelante

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