Lo primero era lavarse. Cuando has lavado a una persona muerta, después la gente va a mirarla y dice: “Está igualita, parece como si estuviera dormida”. De ahora en adelante, ella iba a hacer como que estuviera dormida y se vería igualita. Ya estaba amaneciendo. Se vio la sangre en el muslo, pero no había mancha en la cama. Se levantó silenciosamente y fue al cuarto de baño, cerrando la puerta con mucha suavidad para no despertar a la abuela. Con papel higiénico mojado comenzó a limpiarse entre las piernas y, como estaba muerta, apenas le dolió.
Ellen Bass y Laura Davis, El coraje de sanar. Ediciones Urano, Barcelona.1994.

Incesto, una palabra difícil de pronunciar. Una palabra que esconde lo que muchas, demasiadas familias, quisieran ocultar. Tanto, que se habla en voz baja diciendo que es “el secreto familiar mejor guardado”: niñas y niños, jovencitas y muchachos que en la intimidad de sus casas han sufrido el peor vejamen que alguien podría imaginar. Su padre, abuelo, padrastro, tío, hermano, y cualquier varón de su entorno, les han violado sexualmente. No pudieron contar a nadie, lloraron en silencio, muchas veces, hasta la muerte. El horror fue tal que nunca pudieron olvidar.

En estos últimos tiempos, el volcán explotó. Las estadísticas queman el alma y nos enseñan sociedades enfermas que no cuidan lo mejor que tienen, su infancia. Familiares que quedan expuestos como agresores y torturadores. Embarazos infantiles y adolescentes que no se explican en niñas tan pequeñas que nunca tuvieron una relación afectiva. Niñas obligadas a ser madres destruyendo su futuro y el del hijo-hermano, hijo-sobrino, hijo-nieto. En fin, todas las atrocidades que caben solo en las peores pesadillas. Incesto, la palabra maldita que significa el horror y el deshonor.

¿Cómo estamos los comunicadores y las comunicadoras respondiendo a esta guerra de alta intensidad? ¿Cuál es el modo de contar el incesto en la radio, la televisión, la prensa y el mundo digital? ¿El morbo ha superado la compasión y el horror?

Los medios llamados alternativos, las páginas web, blogs y periódicos digitales de las organizaciones sociales, sobre todo feministas, denuncian, analizan y proponen cambios sociales y legales para la protección de la niñez. Pero, ¿y los medios comerciales? ¿Y aquéllos que llegan con amplia ventaja a los públicos mayoritarios? Pocos son quienes tienen sensibilidad y respeto a los derechos humanos de niñas y niños. La mayoría utilizan el morbo para el tan mentado y apetecido rating. O denuncian en una columna y en la otra, exhiben imágenes de mujeres desnudas, casi niñas, violables e incestuables. Imágenes que perpetúan la violencia patriarcal y machista.

Somos producto de una deficiente y hasta inexistente educación sexual y de derechos. La campaña contra el conocimiento de nuestros cuerpos y sus cuidados es feroz de parte de grupos como provida y con #mishijosnotemetas. Gente conservadora que no se inmuta ante el sufrimiento infantil y, apoyada por las iglesias, condena a la ignorancia a las madres y padres que se asustan de que sus hijas conozcan su cuerpo y sepan cómo defenderlo.

Con esta guía queremos aportar los conocimientos básicos para escribir y hablar sobre el incesto, para quitar telarañas y prejuicios que nos llevan a tratar equivocadamente el incesto. Para tratar de convencer a periodistas y comunicadores que, siendo nuestro trabajo una tarea de mucha incidencia y poder, sólo abordándolo con rigurosidad vamos a acercarnos a la responsabilidad social que es también obligación personal para con nuestros niños y nuestras niñas, víctimas silenciadas y silenciosas.

Tachi Arriola
Tutora del Curso
Imagen cortesía de (CC-BY-NC): https://www.biobiochile.cl/

 

Introducción – Cómo tratar el incesto en los medios de comunicación

You May Also Like

11 thoughts on “Introducción – Cómo tratar el incesto en los medios de comunicación

  1. Este tema es muy difícil de tratar, porque los padres o familiares que conocen los casos no permiten que se hable, porque el decir es que es un desprestigio para la familia ventilar un caso tan espinoso ¿y la victima en que plano queda?, quien sufre un inserto o violación queda con un trauma muy difícil de olvidar.

  2. que tema tan interesante – delicado y doloroso al mismo tiempo y No saberlo como tratar en los medios de comunicación, sin dañar la subjetividad del otro. Pero creo que ya estamos en tiempo de apoyar a las instituciones y agrupaciones que lo vienen trabajando desde todos los puntos para el cuidado personal , como el de frenar el abuso- nosotros los medios ya no nos podemos callar – basta de tabúes.basta del que Yo No me meto . todos somos responsables, directa o indirecta mente -los comunicadores sociales mucho más porque tenemos el poder de comunicar -concretizar y denunciar.

  3. Seria muy bueno que este tema estuviera al alcance de todos para conocer a profundidad las consecuencias del incesto y del abuso sexual, pues se deja una huella indeleble en la vida de los NNA y en general de las personas víctimas de este flagelo. Qué bueno tener información pertinente, más que de conocer los hechos es mostrar a la sociedad frente a las consecuencias y dar estrategias o emplear factores protectores.

    1. Sandra, me alegra que estés haciendo el curso. Cierto es que todas las personas tendrían que conocer sobre este tema. Nos toca, desde la comunicación, informar y analizar los casos. Y ayudar a que la sociedad permisiva se de cuenta de estos delitos.

  4. Después de leer la introducción,bien cabe una reflexión: la educación de las niñas adolescentes y niños es imperativo. Tenémos que superar los prejuicios y los tabúes. Debemos preparar a las niñas para que se protejan. Para que denuncien a ESTOS ASESINOS, cualquiera que sean.

    1. Hola, Patricio. Bien lo dices, es un imperativo la educación sexual integral para la infancia y adolescencia. Lástima que mucha gente, por problemas ideológicos religiosos se opone, poniendo en peligro la integridad de sus hijos e hijas.

  5. En todos los entornos el desconocimiento del espacio del otro y la enfermiza dominación contaminan las relaciones, y la familia como primer sustrato de relaciones se convierte en un entorno abusador, donde los adultos disponen del espacio de los niños, de su tiempo, de sus preferencias y hasta de sus cuerpos. Otro asunto pertinente es el abandondono forzado pues las madres tenemos que salir a trabajar y muchas veces los familiares no son cuidadores idoneos.

    1. Tú lo dices, Martata. El abuso sexual incestuoso es un abuso de poder, el peor para nuestras niñas, niños y adolescentes. A las mujeres que salimos a trabajar fuera de casa nos resulta insufrible no tener con quién dejar a nuestros hijos. Adelante con el curso.

  6. guaoooo un tema bastante candente de tratar en un curso como este. aspiro y espero aprender mucho de como tratarlo en los medios. exitooossss ilimitadoooossss

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *