¡Falso! La cultura libre promueve modelos donde la gente acceda a la cultura y los autores vivan de sus creaciones.

La ventas de libros y de música no han decaído. Tampoco las entradas a los cines. Según el estudio realizado a fines de 2013 por The London School of Economics and Political Science “Hollywood ha logrado unos ingresos récord de taquilla mundial de USD 35 mil millones en 2012, un aumento del 6% con respecto a 2011”. 6

Aunque una escritora publique su libro digital de forma libre en Internet puede vender los ejemplares de papel en las librerías. Muchas de las personas que tienen recursos para comprar ese libro lo siguen haciendo. Además, con una distribución tan masiva desde Internet es posible que en otras partes del mundo se conozca al autor y quieran traducir y publicar su libro en otros idiomas.

Eso le pasó al famoso escritor Paulo Coelho. Por eso, ahora, él mismo sube sus libros a su web para que los bajes. Su libro el Alquimista fue traducido y adaptado al ruso, no por su editorial, sino por un apasionado de su obra. La puso a circular en Internet y Coelho pasó de vender mil libros al año a cien mil: “Al final del día la gente lo va a comprar, porque esto les estimula a leer y eso a su vez, les estimula a comprar”, afirma Coelho.

Un modelo con menos restricciones sobre la copia puede abrir nuevos mercados. Internet facilita este proceso.

En la música hemos visto muchos ejemplos. Artistas como el surcoreano PSY, que hizo bailar al mundo entero con el “baile del caballo”, su famoso Gangnam Style. Casi seguro que ninguna empresa discográfica hubiera firmado un contrato con este cantante por lo que sus posibilidades de grabar un disco hubieran sido nulas. Sin embargo, Internet le permitió difundir su trabajo y hacerse famoso. Circuló sus canciones de forma abierta en la red, se copiaron y difundieron y ahora llena estadios de fútbol en sus conciertos lo que le garantiza vivir mientras siguen haciendo música.

Los modelos de difusión y distribución cultural son muy diferentes dependiendo del tipo de arte del que se trate. Mientras en disciplinas como la literatura se ha entendido por años que sólo se puede leer si se compra o si se toma prestado un libro, en otras, como la arquitectura o la escultura, no existe un “pago por ver” cada vez que nos ponemos delante de una escultura pública o un edificio.

Si con Internet tenemos posibilidades ilimitadas de acceder al conocimiento, de prestar un libro digital o una canción, al igual que antes se intercambiaban libros o CD, cabe la pregunta: ¿se debería prohibir o sería conveniente buscar modelos alternativos que beneficien tanto a creadores como a la ciudadanía? El abogado Argentino Julio Raffo lo explica de la siguiente manera:

“El espacio de internet es un espacio público. Hay que aplicarle las reglas del espacio público. Y nadie dice, por ejemplo, que se van a terminar las esculturas, que no va a haber más esculturas y “se está robando al escultor” porque miles y miles de personas en un espacio público, frente a la Facultad de Derecho, se conmueven, ven, se detienen, algunos con más tiempo, otros con menos tiempo, frente a una escultura de Botero que hay allí. Y nadie paga nada. Porque está en el espacio público. Pero ¿no hay que pagar nada? Claro que hubo que pagarle. En algún momento hubo que pagarle a Botero, pero esa obra autoral, esa escultura, colocada por su legítimo tenedor, ahora está en un espacio público y otros la ven y no pagan”. 7

En el mundo del la moda pasa algo similar. Johanna Blakley es una estudiosa del impacto de los medios en la sociedad. En una charla de TEDx explica muy bien cómo la escasez de leyes de propiedad intelectual en la moda ha beneficiado el desarrollo creativo en este ámbito. 8

Pero entonces, ¿quién alimenta este mito de que la cultura libre mata a creadores y artistas? Los mismos intermediarios y editores que se opusieron al Estatuto de Anne y que fueron aumentando los períodos de Copyright. Las discográficas, las editoriales de libros, las empresas del cine. Esas grandes empresas que se hicieron ricas a costa de los autores y que son quienes ven mermar sus ganancias.

De cada 1000 dólares ganados por la venta de discos, solo 23 van para quien hace el disco 9. De cada 30 dólares que se ganan por la venta de un libro, sólo 3 van para quien lo escribió 10. ¿Quién mata realmente de hambre a los artistas?

Por eso, muchas y muchos de estos artistas se saltan a los intermediarios, publican de forma libre sus trabajos y por otros medios obtienen las mismas ganancias, o más, que les pagaban las editoriales. ¡Cultura Libre!

NOTAS

6 Este estudio se puede descargar aquí.

7 Tapar ­el­ sol ­con ­la ­mano, ­el ­derecho ­de ­autor ­en Internet. Leer.

8 Video en TEDx. Ver.

9 Por qué la “piratería” es beneficiosa para los músicos, y la industria discográfica no. Leer.

10 Los eslabones de la creación y la producción de un libro. Leer.

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sobre todo este artículo: Por qué la piratería es beneficiosa para
los músicos, y la industria discográfica no
.

Sexto mito: Internet y la cultura libre mata de hambre a los artistas

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