¡Falso! Democratizar el conocimiento no es piratería. Pirata es quien se apropia de algo que no es suyo y el conocimiento es un bien común.

Las barreras impuestas a las ideas y al conocimiento han sido creadas artificialmente. Los bienes materiales no se pueden comparar con los bienes intelectuales. No hay rivalidad ni escasez entre estos últimos.

Compartir las ideas propias no significa perderlas. La famosa comparación entre manzanas e ideas, atribuida al premio nobel de literatura, el irlandés George Bernard Shaw, lo ejemplifica perfectamente:

“Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas.”

El movimiento de cultura libre aboga por la democratización del conocimiento como un bien común en un entorno de respeto por los derechos de autor.

En este modelo las autoras y autores son quienes deciden qué quieren compartir y cómo. Permiten, por ejemplo, que la gente se baje de Internet sus canciones porque saben que se harán conocidos y la gente irá a sus conciertos. O dejan que otros traduzcan libremente sus libros a otros idiomas porque se harán conocidos en otros países.

La Cultura Libre entiende que la ciudadanía debe ejercer su derecho de acceder a la cultura y a la educación, sin que esto perjudique a los autores y a las industrias culturales.

Esto no significa legitimar la llamada “piratería”, es decir, copias ilegales de programas o usos no autorizados de obras literarias, artísticas o intelectuales. Por el contrario, este derecho de acceso se facilita estableciendo entornos abiertos de creación, difusión y distribución de la cultura y el conocimiento.

Entornos donde los creadores pueden vivir de sus creaciones, las empresas intermediarias tengan márgenes de ganancias racionales y la ciudadanía tenga acceso a libros, música, cine y otras producciones culturales sin la necesidad de pagar grandes cantidades de dinero.

Internet facilita la creación de estos entornos digitales de intercambio donde lo material (el soporte físico) ya no es imprescindible para que se pueda acceder al conocimiento.

¿Significa que ya nadie comprará un libro o pagará por ir al cine?¿“Se morirán de hambre” quienes de dedican al arte y a la cultura? Definitivamente, no. Eso es otro mito.

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Quinto mito: La cultura libre promueve la copia y eso es promover la piratería

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One thought on “Quinto mito: La cultura libre promueve la copia y eso es promover la piratería

  1. Cuando de bienes materiales se trata todas las empresas procuran subsistir produciendo diferentes tipos de productos orientados “según su calidad” a un segmento socio económico de la población, cuando de cultura se trata las editoriales no se ocupan de imprimir libros de diversas calidades a fin de que las personas que lo adquieren puedan tener ediciones menos o mas lujosas para sus bibliotecas. Regular la calidad de impresión para tener acceso al contenido debería ser una “labor social” de las editoriales y eso nunca lo he visto. Mucho menos este ejercicio aunado a la donación literaria a bibliotecas publicas…
    Las ferias de cambalaches de libros tampoco afectan moral ni patrimonialmente a sus autores, por lo cual no pueden violar las leyes de derechos de autor.
    Acceder a la cultura, a la educación y fomentar la lectura es una obligación que debe ser atendida con extrema urgencia.
    La cultura libre debe integrarse a las leyes de derecho de autor, como un derecho humano fundamental.

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