Conoce este tipo de licencias de derecho autoral libres, también denominadas “Peer Production License” o “PPL”.

La mejor forma de explicar estas licencias es con el siguiente ejemplo:

Un día Yahoo, empresa propietaria de Flickr, pone en venta las fotos de usuarios cuyas fotos tienen una licencia Creative Commons que permite un uso comercial. ¿Quién recibe las regalías económicas? Yahoo. El usuario que tomó la foto no recibe nada. [1]

Ahora, si utilizas la licencias Creative Commons pero sin permitir los usos comerciales, también puede haber un problema. Veamos el caso de Radioteca.net. Todos los audios compartidos en este portal tienen una licencia Creative Commons BY-NC-ND, es decir, no se permite un uso comercial. Qué tal si una organización social quiere hacer una campaña contra el abuso sexual de niñas, niños y adolescentes. Hace un CD con producciones de Radioteca y quiere venderlo para sacar fondos para su campaña. Si nos ponemos legalistas, no podrían. Claro que no es justo comparar a Yahoo con una organización social. Pero las Licencias Creative Commons no hacen distinción en el uso comercial.

Todo esto nos lleva a un debate extenso dentro del procomún y la idea de que en realidad las creaciones artísticas deben promover el bien colectivo y el conocimiento abierto. Pero entonces, ¿el autor no puede vivir de su trabajo?

Veamos algunos planteamientos al respecto:

Toda concepción previa de un procomún intelectual o cultural — incluyendo la cultura pre copyright y anti copyright y los principios del movimiento del software libre — estaba basada sobre el concepto de no conceder privilegios especiales al autor original, prefiriendo insistir en el derecho de todos a utilizar y reutilizar este material en común.

Las licencias no comerciales representan una privatización de la idea del procomún y la reintroducción del concepto de un artista original y único con derechos privados y exclusivos.

Jhon Magyar.

Los artistas tienen que vivir de su trabajo y no se puede permitir que grandes corporaciones como Yahoo tengan la posibilidad de lucrar de alguien y no retribuirle con nada. Es por esto que nacen las licencias de Producción por Pares, similares a las Creative Commons, pero con algunos matices interesantes.

Dmytri Kleiner, uno de los creadores junto a Magyar de esta licencia libre, explica que: “es una alternativa viable para artistas, músicos o creadores de contenido, para la apertura de bienes culturales, de consumo o productos y para ofrecer más opciones a los creadores que utilicen las variantes no comerciales que ofrece Creative Commons”.

¿Cuál es la diferencia con las licencias CC?

Estas licencias permiten el uso comercial, con la siguiente condición:

Usted es o pertenece a una organización o colectivo sin fines de lucro u organización bajo posesión y control de sus trabajadores, y; Todo excedente, ganancia, plusvalía, rédito o beneficio producido por el ejercicio de los derechos concedidos sobre esta Obra son distribuidos entre los trabajadores pertenecientes a la organización, colectivo o cooperativa.

Cualquier uso realizado por una empresa poseída y administrada de forma privada, y que busque obtener rédito del trabajo asalariado de sus empleados o cualquier otra forma de explotación está expresamente prohibido por esta Licencia.

Por lo tanto, las características de esta licencia serían:

  • Compartir – copiar, distribuir, ejecutar y comunicar públicamente la obra, siempre atribuyendo la autoría.
  • Hacer obras derivadas.
  • Hacer un uso comercial siempre que no seas una empresa.

Aquí puedes consultar las condiciones completas. Y para licenciar cualquier obra con este tipo de licencia, puedes utilizar este logotipo:

Para saber más sobre este tema, puedes encontrar información en:

Licencia de producción de pares

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