Estas son las preguntas que le hice a Francisco Jurado para el reportaje ‘Hackers, soldados de una revolución ética’ que se publicó el 10 de Julio en Teknautas, de El Confidencial.

Publicado originalmente en página PERIODISMO & PROCOMÚN de Susana López-Urrutia bajo Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 3.0.

Queda aquí el material en bruto de la entrevista, con todas las declaraciones que se quedaron en el tintero y sobre las que articulé mis reflexiones a disposición de todos. Esta es una práctica de ‘periodismo abierto’ que considero necesaria y que empezaré a aplicar de aquí en adelante a todos mis reportajes, independientemente del medio en el que se publiquen. El reportaje ‘Hackers, soldados de una revolución ética’ lo puedes leer aquí.

¿Qué es un hacker? Y un ¿hacktivista?

No existe una definición única de lo que es hackear. De las que he escuchado, la que más me gusta es la que me hizo @axebra, de Hacktivistas, consistente en “utilizar cualquier cosa para algo que no estaba previsto”. Con base en esta definición, trascendiendo el ámbito puramente informático, podríamos hablar de un “hacker” como alguien que aplica algo para un fin distinto del que estaba diseñado, construido o previsto. En cuanto a un “hacktivista”, sería o bien un “hacker” que hace activismo político-social o un activista que utiliza métodos y ética hacker.

¿Es el 15M un movimiento ‘hackeado’? ¿Por qué?

No creo que sea un movimiento hackeado. Muy por el contrario, al ser definido por muchos de sus integrantes como un “método”, creo que se caracteriza, precisamente, por hackear ámbitos de la realidad. Hasta ahora hemos visto como las prácticas novedosas del 15M han transformado la manera de entender las huelgas (con propuestas como las huelgas de consumo), el derecho (con iniciativas como Democracia 4.0 o la #OpEuribor, el espacio electoral (con propuestas como el Partido X), las herramientas informáticas (utilizando, por ejemplo, Facebook y Twitter para fines distintos a los previstos en su creación). entre otros ejemplos. Por esto, y sin pretensión de englobar todo el 15M o todo lo que hace el 15M, que sabemos que es algo amplio, difícilmente singularizable, podemos hablar de un movimiento o sistema red que utiliza, habitualmente, prácticas de hackeo en los ámbitos en los que actúa o tiene presencia.

¿En qué sentido crees que bebe el movimiento de la ética / cultura hacker? ¿Puedes citar algunos valores / prácticas comunes a ambos?

Basta consultar la enumeración de los valores de la Ética Hacker que hace la Wikipedia para comprobar cuán semejante es a los que se observan en el ecosistema 15M.

  • Pasión, Una cualidad presente en cada iniciativa, en el desempeño de cada tarea que se lleva a cabo en cualquier grupo o colectivo.
  • Libertad, Que tiene expresiones tan novedosas como la manera proactiva de consensuar, esto es, lanzar libremente iniciativas cuya aprobación obedece no a una votación, sino a la implicación y seguimiento de la gente.
  • Conciencia social, que, quizás, es el primer y más importante triunfo que se le atribuye al 15M, en tanto supuso una revitalización de la conciencia crítica política de la sociedad.
  • Verdad, constatable por el empeño en contrastar las informaciones o en la utilización de métodos y criterios objetivos para el desarrollo de conocimiento.
  • Anti-corrupción, uno de los pilares del discurso crítico del 15M.
  • Lucha contra la alienación del ser humano, que hoy se construye desde un biopoder compuesto por el mercado laboral, el consumismo, los discursos hegemónicos de los grandes medios de comunicación, la sumisión al poder financiero, la fidelización a los grandes partidos, el machismo, etc. Todos ellos son frentes donde el 15M se muestra activamente contestatario.
  • Igualdad social, objetivo base de la crítica a toda élite, ya sea política, financiera, religiosa…, sustrato de exigencias como el fin de los privilegios o del establecimiento de una fiscalidad realmente progresiva y redistributiva de la riqueza.
  • Libre acceso a la información (conocimiento libre), que es otra de las banderas del 15M.
  • Valor social (reconocimiento entre semejantes), que no implica la existencia de líderes, sino el reconocimiento del trabajo y el esfuerzo de cualquiera, desde sus iguales.
  • Accesibilidad, tanto a derechos como la salud o la educación, como a Internet, a las cuentas públicas, al espacio público…
  • Actividad, siendo un movimiento que se caracteriza por hacer cosas, en lo local o en lo global, salgan o no en los medios. Siempre hay algo preparándose, haciéndose.
  • Curiosidad, relacionada con ese ansia de información y conocimiento libres, compartidos.
  • Creatividad, tanto en la forma de plantear las iniciativas como en la manera de comunicarlas. Desde los eslóganes al material auudiovisual.
  • Interés, por conocer, por compartir, por hacer…

¿ Y el “Partido X” —si puedes hablar o te apetece hablar de él— ? ¿Cómo se relaciona con estos conceptos?

La verdad es que prefiero no hablar de él. Es complejo…

Juan Moreno y tú habéis sido citados a menudo como “hackbogados”. Desconozco si esta etiqueta es vuestra o os la han colocado, aun así me gustaría preguntarte, ¿qué es un hackbogado? ¿Por qué esta denominación?

La etiqueta nos la puso el periodista de El País Joseba Elola, tras el reportaje que nos hizo por la #OpEuribor, aunque ya veníamos hablando de “hacktivismo jurídico”. Vendría a ser un jurista, abogado u operador jurídico que juega con la legislación para hacer activismo político, utilizando el ordenamiento jurídico con creatividad, siempre bajo las premisas de la ética hacker.El “hacktivismo Jurídico” vendría a combatir patologías del derecho como el rigorismo legalista o su aplicación tautológica, es decir, aplicar la ley porque es ley, sin cuestionarse su función social, la equidad. Hoy día, cuando el derecho está siendo utilizado por el poder para autolegitimarse, supone una novedosa herramienta, tanto de defensa como de ataque a estas élites.

Dentro de este “hacktivismo jurídico” podemos encontrar iniciativas como Democracia 4.0, #OpEuribor, el hackeo de las tasas judiciales e incluso muchos elementos de la iniciativa #ToqueABankia.

* Nota de la autora: posteriormente, tras la filtración de las cuentas del PP, me volví a poner en contacto con SuNotissima para preguntarle sobre Anonymous. Estas declaraciones no llegaron a publicarse.

¿Podrías explicarle a la gente qué es Anonymous exactamente y por qué lo definimos como un grupo “hacktivista”? En la web de las filtraciones dicen algo así como “que lo que debe ser público se haga público”. ¿Cuál crees que es la motivación de estos grupos para difundir estas informaciones? Y por último, ¿qué valoración general haces de lo que ha pasado?

Bueno, no lo definiría como un grupo “hacktivista”, sino ciberactivista, que no es igual (si repasas la definición de hacker que te hice). Otra cosa es que los “anons” puedan realizar prácticas “hacktivistas”.

La base de Anonymous es que cualquiera puede serlo, si comulga con los principios del colectivo, aunque tampoco es que se pueda considerar un colectivo, sino una idea, quizás esos mismos principios, por sí solos. Esta definición parece un poco rara, pero va en la idea de la despersonalización, de dar más importancia al mensaje del emisor. En los inicios de Democracia Real Ya, por ejemplo, funcionamos mucho así. Democracia Real Ya era una idea, un objetivo, un “meme”. Cualquiera que compartiese este fin, sus reivindicaciones, podía ser DRY.

La potencia de este tipo de (des)organización es que no tiene límites a la hora de expandirse y es imposible acabar con ella. No es tanto un anonimato basado en “no somos nadie”, sino en “somos muchísimos”, tantos, que es imposible reconocernos o identificarnos. Al mismo tiempo, es una amenaza enorme para el Poder, para el antagonista, ya que siempre vivirá con la incertidumbre de no saber si, a su alrededor, hay un “anónimo”, que puede ser su cocinero, su informático de cabecera, la maestra de sus hijos…

Una de las máximas de Anonymous es la transparencia, lo que puede chocar con la falta de nombres, pero esto es debido a no entenderla bien (algo que pasó cuando surgió el Partido X, por ejemplo). Anonymous pide transparencia en las instituciones y en todos los organismos que ostentan poder y que se financian con recursos públicos. Te pongo un ejemplo. Bajo este prisma, daría igual que el Presidente del Gobierno tuviera un “alias”, siempre y cuando sepamos cuál es su sueldo, en qué lo gasta, si tiene entradas procedentes de empresas, si esas empresas luego obtienen favores por esas entradas. Es una transparencia orientada más a los hechos y al cargo que a las personas en sí. Sería la diferencia entre lo transparente y lo morboso, distinguiendo, por supuesto, a personas “normales” de aquéllas con una responsabilidad pública.

La opacidad es entendida, en este sentido, como un factor que induce a la corrupción, al interés privado que, en la esfera en la que tratamos, revierte en un daño o menoscabo al común, a la gente. De ahí que se reclame que la contabilidad de un partido debería ser pública, no tener que ser filtrada por nadie a la red.

Las filtraciones de la contabilidad del PP, a pesar de ser sus cuentas “oficiales”, tienen trascendencia en varios puntos:

  • El primero es esa reivindicación de transparencia. De hecho, sorprende que, siendo la contabilidad oficial del partido que más poder ha aglutinado desde la Transición, no haya sido accesible hasta ahora.
  • Sirve para comprobar cómo entiende la “austeridad” el partido que la blande como argumento para efectuar salvajes recortes en derechos y servicios sociales.
  • Permite abrir la fiscalización de sus cuentas a una multitud de personas y, si es cierto el dicho de que “ven más cuatro ojos que dos”, esto significa una posibilidad mayor de detectar irregularidades.
  • Con un Tribunal de Cuentas que acaba de analizar las contabilidades de los partidos correspondientes al año 2007, el riesgo de prescripción de delitos es muy alto. Para más inri, en una de sus últimas reformas, el Gobierno ha reducido en un año esta prescripción. Quizás el Tribunal de Cuentas necesite ayuda…
  • Además, cualquiera que haya estudiado contabilidad sabe que hay una componente enorme de “imaginación” a la hora de elaborar y presentar cuentas. Es lo que en el ámbito académico se llama “contabilidad creativa”. Esto significa que, si bien se presentan unas cuentas que “cuadran”, dentro pueden haberse usado muchos trucos para blanquear entradas de dinero negro o camuflar pagos no registrados engordando determinadas anotaciones. El cotejo de las dos contabilidades que parecen coexistir, ésta filtrada y la oculta de Bárcenas, puede arrojar hechos importantes.

En definitiva, lo ocurrido con la filtración de estas cuentas es un ejemplo más de cómo las personas se interesan por lo que está pasando y se suman a colaborar en la búsqueda de Justicia, en la construcción de una política abierta y desde abajo.

“El 15-M comparte muchos valores con la ética hacker”

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