Impulsar una agenda informativa desde los márgenes

Seguimos con los 10 desafíos estratégicos para las radios comunitarias pospandemia.

Si hay algo en lo que las radios comunitarias tienen experiencia es en la construcción de agendas informativas alternativas, identificando, acompañando y contando historias que pasan inadvertidas para los grandes medios. Pequeños relatos cotidianos pueden hablar de los grandes procesos sociales con una mirada más cercana, y que ponga el foco en las personas. Mucho se puede aprender sobre las falencias del sistema sanitario de la boca de una enfermera en Iquitos, o de los impactos económicos de la Covid-19 en palabras de un vendedor de fruta en Ciudad de Guatemala. Las voces expertas son importantes, pero las otras voces, son igual de valiosas, porque hablan desde la experiencia propia.

Para ello es importante abrir la mirada y entrenarse en encontrar historias en los lugares más inesperados. Salir del estudio en búsqueda de personas que puedan traer nuevos puntos de vista, otras experiencias e historias de vida. Es un entrenamiento que no se logra de la noche a la mañana. Las redes ciudadanas de periodistas que permitan intercambiar información pueden ser un buen punto de partida. También apoyarse en organizaciones de base y proyectos populares que trabajan día a día en resolver las necesidades de los sectores más relegados.

Incluso puede ser una buena práctica involucrar a la audiencia en la identificación de temas relevante a investigar, problemas que les ocupan y a los que no se llegaría de otra manera. Se pueden abrir canales para que las y los oyentes propongan temas y la radio ofrezca toda su capacidad periodística para investigar, contrastar y producir piezas informativas. También se pueden instalar buzones de filtraciones como GlobalLeaks que, además de ser software libre, protege la identidad de quienes busquen revelar información sensible.

Una agenda desde los márgenes implica poner atención en los sujetos de la noticia: quiénes conducen y tienen columnas, a qué expertos o expertas se invita a opinar, quiénes son las fuentes, qué voces se amplifican y cuáles se silencian. Sería interesante que las radios monitorearan quienes hablan por sus micrófonos y diversificar al máximo esas voces para que tengan presencia mujeres y niñas; adolescentes; adultos mayores; nacionalidades y pueblos indígenas y originarios; afrodescendientes; personas con diversidad funcional; disidencias de género y personas LGBTIQ+; y todos esos grupos denominados como “minorías”. Existen diversos programas y observatorios que monitorean la evolución de la presencia de mujeres y la reproducción de estereotipos en las noticias que se pueden consultar como insumo a la hora de diseñar la programación de la radio con perspectiva de derechos.

Conoce: Vokaribe Radio

Vokaribe es la radio comunitaria del Suroccidente de Barranquilla, Colombia, que, con el apoyo de DW Akademie, trabaja por la integración de poblaciones marginadas a través de la comunicación radiofónica como estrategia para la construcción de un mejor vivir.

Los barrios del Suroccidente de Barranquilla sufren discriminación constante a través de la socialización de imaginarios “que clasifican a esta y otras zonas de la ciudad como ‘marginales’, provocando (…) rechazos sociales colectivos”, por asociarlos con la violencia, la pobreza, las drogas y la criminalidad. Vokaribe Radio sale permanentemente en búsqueda de las historias de quienes viven en los márgenes. Dos proyectos muestran de qué manera lo hacen: Informativo Vokaribe a la calle –heredero del proyecto 90MinutosDeRadioALaCalle– y las Reporteratones.

Informativo Vokaribe a la calle es un programa en vivo que se hace desde los barrios. Se diseñó con el objetivo de “visibilizar la diversidad de la cultura local y el trabajo de líderes y organizaciones que construyeron y construyen el territorio”. El programa busca poner al aire los intereses de los barrios y acercarse a los mismos para crear una red de reporteros y reporteras comunitarias.

Actualmente, a través del InformativoVokaribe, LaJuntaResponde y LaJunta, las organizaciones de base de la zona y otras que conforman la junta de programación de la radio, le permiten a Vokaribe llegar a las vecinas y vecinos que ponen en agenda sus preocupaciones más urgentes.

Por otro lado, las Reporteratones son jornadas de “reportería express”, encuentro y reflexión diseñadas para “motivar a personas, comunidades y organizaciones sociales locales, a contar sus realidades e historias desde su propia voz, haciendo uso de recursos comunicativos al alcance de su mano”. Los encuentros –que ya van por su tercera edición– incluyen debates, charlas y tallere s entre periodistas, comunicadores y gente vinculada a la radio.

Para conocer más sobre Vokaribe y sus proyectos visita https://vokaribe.net.

Radios Pospandemia. Herramientas y estrategias para la nueva normalidad

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