¿Dominas tus nervios o ellos te dominan a ti?

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Unidad 2.1: COMO UN APETITOSO HELADO DE CHOCOLATE

Antes que la voz, debemos dominar los nervios. Hay que espantar estos fantasmas que entorpecen, como ningún otro, la comunicación.

Si lo pensamos bien, no existe ninguna razón válida para que una persona no logre expresarse con igual fluidez frente a un micrófono que ante un amigo. ¿De dónde nace el susto, entonces? ¿Cuál es la madre de todas las timideces?

El miedo al ridículo, no hay otra. La burla presentida, la mofa supuesta, la mueca de desprecio que creemos adivinar, la risa que hace pedazos la propia estima. En cuanto a la cobardía radiofónica, la causa es la misma, sólo que multiplicada.

Cuando salimos al aire, nos sentimos más expuestos, más vulnerables que en un grupo pequeño. Si metemos la pata, todo el mundo se enterarán. Si se nos lengua la traba, vendrá una rechifla masiva. A pesar de la soledad de la cabina, miles de orejas nos juzgan.

¿Te sientes atemorizado, nerviosa, cuando se acerca la hora del programa, cuando dan la señal para comenzar? El mejor camino para vencer el miedo es decidirse a vencerlo. ¿Qué hacer para controlar los nervios? Entra a cabina con mente positiva, cabeza erguida, pisando firme, con buena energía.

Respira profundamente tres o cuatro veces antes de empezar a hablar. Así oxigenarás todo tu organismo y te sentirás más relajado.

A muchas personas les ayuda tener algo en la mano para juguetear mientras hablan. Puede ser un bolígrafo, un palito, una moneda. O la piedra de tu signo zodiacal, como talismán de buena suerte. Funciona como una antenita por donde se escapan los nervios. Ahora bien, nada brinda mayor seguridad que saber bien lo que vamos a decir. Prepara tu programa, organiza tus ideas y… ¡adiós temblores!

En fin, olvídate de los nervios. La segunda vez te saldrá mejor que la primera. Y la tercera, mejor que la segunda. Todo es cuestión de práctica. Así, practicando y practicando, ganarás confianza y controlarás los nervios. Siempre estarán ahí, seguramente te provocarán un cosquilleo antes de comenzar a hablar. Pero ya no te anudarán la garganta ni te dejarán la mente en blanco.

En poco tiempo, le habrás “perdido el respeto” al micrófono. Ya no lo verás como una pistola que te encañona… sino como un apetitoso helado de chocolate.

Práctica 3: DESCUBRE Y ELIMINA TUS MULETILLAS

Cuando los nervios nos ganan, especialmente al hablar en público o por la radio, recurrimos inconscientemente a algunas palabras y las repetimos una y otra vez. Nos apoyamos en ellas como el inválido se apoya en las muletas para poder avanzar. Por eso, se llaman muletillas.

Algunas muletillas frecuentes:

— Entonces… entonces… entonces…
— … o sea … o sea … o sea
— … pues … pues … pues
— … e ste … este … este
— … ¿no?… ¿viste? … ¿verdad?

A veces, una frase entera se reitera oportuna e inoportunamente, y se vuelve un muletón:

— … por supuesto que sí… por supuesto que sí…
— … como ustedes saben… como ustedes saben…
— … en el mismo orden de cosas… en el mismo orden de cosas…

La lista es interminable. En realidad, cualquier palabra o expresión dicha muchas veces, se convierte en muletilla, en una especie de “tic nervioso del lenguaje”.

Lo peor es que el público, en vez de atender a lo que estás diciendo, se distrae y se pone a sumar las impertinentes palabritas.

Como nadie se da cuenta de su propia muletilla, como viene a la lengua automáticamente cuando estás pensando en otra cosa, lo más práctico para eliminarla es preguntar a una amiga o un amigo cuál es la tuya. Graba tus programas, escúchalos y reconoce tu muletilla.

Toma conciencia de qué palabra estás repitiendo innecesariamente. Concéntrate y haz el propósito de no decirla nunca más. Cuando se te escape y te des cuenta de que se te ha escapado, ya estás a medio camino de resolver esta manía.

Unidad 2.2: INSPIRA, ESPIRA, RESPIRA

Buen número de problemas de locución se deben a la falta de aire. Es que nos hemos acostumbrado a respirar mal, apenas con la parte alta de los pulmones. En realidad, para una conversación común, donde las frases son naturalmente cortas, donde las repeticiones de uno mismo y las interrupciones del otro ofrecen suficientes pausas para tomar aliento, no hay mayor dificultad.

El lío comienza cuando un locutor o una locutora se enfrentan, solos, a un texto con frases largas y párrafos rotundos. Cuando tienen que hablar y leer y seguir hablando sin contar con ningún otro recurso que su propia voz.

Los bebés, sin haber estudiado locución, saben respirar bien, con toda la panza. Sus pulmones pequeñitos necesitan llenarse para oxigenar todo el cuerpo. En eso consiste la tan recomendada respiración diafragmática: utilizar al máximo nuestra capacidad pulmonar.

El diafragma separa el tórax del abdomen. Funciona automáticamente, como un fuelle bien regulado. Cuando inspiramos, este músculo se contrae, se aplana y permite la entrada del aire a los pulmones. Al revés, cuando el diafragma se afloja, botamos el aire convertido en anhídrido carbónico, espiramos.

Por eso, después de haber comido mucho, con el estómago repleto, tendremos dificultades para respirar. El diafragma no hallará cómo bajar y darle cabida al aire nuevo.

Igualmente, cuando estamos nerviosos, los músculos del diafragma se encuentran tensos, crispados, y tampoco permiten llenar los pulmones. Respiramos mal, apenas nos sale la voz. Y esto, a su vez, nos pone más nerviosos.

Venimos corriendo, desasosegados, angustiadas. Necesitamos mucho oxígeno para reponer el quemado durante el esfuerzo muscular. No nos alcanza lo que inspiramos por la nariz. Entonces, comenzamos a tragar aire por la boca. Además de escucharse feo a través del micrófono, estos jadeos nos impiden modular bien las frases.

Mientras hablas, inspira por la nariz. Y suelta el aire, poco a poco, por la boca. Si haces lo contrario, si inspiras por la boca, sonará como si estuvieras ahogándote. Por la nariz, normalmente, el aire no suena.

Práctica 4: ASPIRAR UNA FLOR Y SOPLAR UNA VELA

A continuación, tres ejercicios para mejorar tu respiración. Antes de comenzar cualquiera de ellos, controla la mente. Serénate. El mundo no se va a acabar todavía. Olvida ahora tus preocupaciones. Poco a poco, irás sintiendo que los músculos se aflojan. Ahora puedes comenzar los ejercicios.

Ejercicio de relajación

Inspira lentamente por la nariz, como si estuvieras disfrutando el perfume de una bella flor. A continuación, expulsa el aire por la boca como quien apaga una vela. Siente el aire recorriendo todo tu organismo, siente cómo se relaja cada músculo de tu cuerpo a medida que vas respirando de esta forma.

Este ejercicio te permitirá administrar mejor tu reserva de aire para poder colocar la voz, para terminar con buen volumen cada frase.

Ejercicio de fortalecimiento

Acuéstate en el piso boca arriba, con la columna recta, colocando un libro sobre el vientre. En esa posición, respira por la nariz, tratando de subir el libro lo más posible. Luego, bota el aire por la boca, poco a poco, contando mentalmente, hasta que el libro vuelva a su nivel inicial. Sigue inspirando y espirando, subiendo y bajando el libro, aumentando la cuenta lo más que puedas. Respira así unos minutos. Repite este ejercicio un par de veces al día. Te fortalecerá los músculos abdominales para controlar mejor la respiración.

Ejercicio de amplitud

De pie, inspira y espira muy lentamente. Al ritmo con que vas respirando, levanta los brazos al nivel de los hombros. Bájalos lentamente a medida que botas el aire. Siente como si fueras volando. Cierra los ojos, concéntrate. Vuela con la imaginación. Emplea cinco minutos en esta práctica.

Además de ser muy relajantes, estos ejercicios nos ayudan a colocar la voz y a mejorar la locución.

Siguiente capítulo.

Capítulo 2: ¿Cómo dominar los nervios?

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35 comentarios sobre «Capítulo 2: ¿Cómo dominar los nervios?»

  1. practicamente los nervios es el enemigo No. 1 que poseemos las personas al enfrentar un público, pero con la ilustración que nos brinda este capitulo podemos vencerlos poco a poco, lo importante es tener buena preparación del tema a tratar, ello nos brindara seguridad para desenvolvernos en cualquier espacio.

  2. Este capitulo esta Excelente, puesto que el habla es un de las herramientas fundamentales de este oficio y si no la damos para controlar no estamos haciendo nada y los manejos de la respiración son espectaculares

  3. lo interesante de este capítulo es que muestra que el problema no es nuestra voz, sino cómo la escuchamos y la llevamos. Una vez más el miedo de ser se pone entre nosotros y nuestros proyectos. A derribar esa barrera.

  4. Es bueno tener una libretita a mano y anotar las muletillas que tengamos. Así podremos saber cuáles son y evitarlas en nuestras conversaciones diarias.

    Saludos.

  5. Me parecen acertados los ejercicios, ya los estoy haciendo. Sobre el tema de cómo dominar los nervios, yo tengo un arma infalible.
    Soy católica y desde chica he pasado al frente de las misas a leer las lecturas que se hacen.
    Bueno, crean o no, con los años esta práctica me ha hecho perder el miedo escénico, y además he podido aprender a leer pausadamente, con mis ojos un poco más adelantados que lo que voy diciendo. Eso me da la posibilidad de preveer cuando viene una pausa, un punto. La verdad es que a mí me ha resultado beneficioso esto.

    1. Alba Irene, qué lindo ejemplo el que ponés. Lo comparto porque también hago lo mismo en mi parroquia. Esta práctica me ha ayudado mucho y es muy evidente el progreso que se logra ensayando previamente las lecturas y como explica la lección de este excelente curso, con la práctica aumenta tu seguridad personal y adiós al miedo.
      Saludos.

  6. todo lo que sea tecnicas en relacion al manejo de los nervios al enfrentarse a una audiencia son muy impooratntes ya que esto nos fortalece interiormente para llegar mas a nuestra audiencia generando confianza y credibilidad, En cuanto a los ejerccios para el manejo del oxigeno, del aire y por lo tanto de la vos debemos ponerlos en practica ojala y siempre como una rutina diaria pues de ello depende el rendimiento de nuestro cuerpo y la fluidez con que expresemos lo que queremos decir ante el publico que nos escucha.

  7. Saludos.
    Sin duda alguna son téncnicas que nos ayudan a mejorra mucho a la hora de realizar un programa radial que tenga una duración prolongada. Exitos!

  8. Esta muy buena la idea de mencionar algunas tecnicas de respiracion antes de iniciar la actividad de locucion, debemos ponerla en practica. Los nervios seguramnete siempre estaran escondidos en elguna parte de tu cuerpo y en el momento que te descuides aparecera para bloquearte, tranquilo, se iran solo, ponete en accion, porque LA ACCION VENCE AL MIEDO.
    adelante, vamos por mas.

  9. En ocasiones prestamos poca atención a la forma en que respiramos, tener conciencia de que es un acto saludable que nos ayuda a mejorar nuestra forma de expresión es muy importante. Gracias por esta nueva lección.

  10. gracias por estos prácticos consejos, muy importantes, sobre todo para relajarse frente al micrófono, que nos serviran para fortalecer una mejor locución.

  11. UNO DE LOS MEJORES EJERCICIOS CONSISTE EN INSPIRAR TODO EL AIRE QUE PODAMOS Y TOMANDO UN FRAGMENTO LO LEEMOS , MIENTRAS LO HACEMOS MUY SUAVEMENTE VAMOS ESPIRANDO, ESTO NOS VA A PERMITIR, AMPLIAR EL DIAFRAGMA Y YACOSTUMBRARNOS A LEER DOSIFICANDO EL AIRE PARA NO QUEDARNOS SIN EL EN PLENA LECTURA,ADEMAS NOS PERMITE EDUCAR LA VOZ

  12. Cuando no logramos dominar los nervios nuestra voz suena temblorosa. Que importante es respirar apoyándonos en el diafragma ya que ayuda a que nuestra voz se proyecte con seguridad. Los ejercicios de respiración recomendados en este capítulo y otros, deben convertirse en una práctica habitual del locutor. La buena respiración mejora la calidad de nuestra voz y nos ayuda a controlar los nervios…aunque algunos colegas no crean en esto.

  13. Los ejercicios de trabalenguas son excelentes para guardar aire y por supuesto para la pronunciación adecuada.
    Excelente curso! Muchas gracias por compartirnos estos aspectos!

  14. Pienso, que respirar y coordinar las ideas de manera adecuadamente ayudaría mantener seguridad al oyente debido a que lo escucha atentamente.

  15. Hacer estos ejercicio sugeridos me ha brindado unos momentos de bienestar, definitivamente los he disfrutado

  16. Para fortalecer un poco más los músculos que intervienen en la respiración, recomiendo un ejercicio dirigido a actores y actrices. Se recomienda una buena limpieza nasal y, de ser posible, un poco de humectación. Sentados en el piso con las piernas cruzadas y la espalda recta contra la pared para hacer una buena columna de aire, se cierran los ojos y se colocan los dedos pulgar y cordial a los costados del tabique nasal para poder tapar las narinas. Se inhala en 5 tiempos con la narina derecha mientras se bloquea la izquierda, se retiene por cinco tiempos y se exhala por 5 tiempos por la izquierda mientras se tapa la izquierda, se deja de respirar por cinco tiempos y reiniciamos el ejercicio respirando ahora por la narina izquierda. Se repite el ejercicio por 5 minutos. Tal vez produzca un poco de sueño y mareos, pero es normal, poco a poco se fortalecerán los músculos que intervienen en la respiración si se mezclan con los que el artículo sugiere. Un abrazo.

      1. Normalmente son espacios de 5 minutos, pueden darse 2 casos, mareo por hiperventilación, por lo que hay que ejercitarlo todos los días, o sueño, por la oxigenación que ayuda a relajar el cuerpo. En ninguno de ambos casos es peligroso.
        Como actor, desde que me enseñaron estos ejercicios los practico 4 veces a la semana.
        Un abrazo.

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