Los medios de comunicación nos hablan de crímenes de odio contra las personas LGTBIQ…, de violencias y discriminaciones sin nombre, de líos faranduleros de tipo mafioso respecto a la diversidad sexual.

El patriarcado no solo violenta a las mujeres, sino también y de manera exacerbada a esta comunidad que cuestiona sus cimientos androcéntricos. Pero también en algunos medios, sobre todo digitales, encontramos sus luchas, sus rebeldías, sus esperanzas, la exigencia de sus derechos. A pesar de todas las discriminaciones, ellos y ellas vienen abriendo caminos que les permitan vivir sin miedos, sin exclusiones.

Salir del closet comunicativo

¿Qué hacer desde los medios de comunicación? Acompañar estas luchas, usar el poder de éstos y su incidencia social para empujar el cambio de mentalidad de la población. Podemos presionar para que se promuevan políticas públicas para la igualdad y la inclusión. ¿Cómo? Les proponemos algunas pistas:

  • Elaborar mensajes, en cualquier formato, tomando como principio ético el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas LGTBIQ
  • Revisar nuestros propios pensamientos acerca de la diversidad sexual. ¿Cuáles son nuestros prejuicios y fobias? Tal vez necesitamos estudiar un poco y comprender las dimensiones de la sexualidad humana.
  • Investigar en fuentes confiables antes de producir. Para eso tendremos un directorio de gente especializada en los temas LGTBIQ… Y también documentos teóricos que dan una base científica a nuestro trabajo.
  • Cuidar el lenguaje evitando transmitir y perpetuar prejuicios. Con las palabras podemos difamar, frivolizar los hechos, tergiversar la realidad. Un crimen de odio no es un crimen pasional.
  • Transmitir conceptos con precisión para evitar mensajes erróneos. No es lo mismo una persona homosexual que una transgénero o una bisexual. Ser de la diversidad sexual no hace a las personas perversas ni delincuentes. Usemos correctamente los términos que refieren a la comunidad LGTBIQ… Nos ayudará a lograr calidad en nuestro trabajo periodístico.
  • Presentar testimonios positivos, no estigmatizantes, acerca de las personas LGTBIQ… ¿Por qué no informar sobre buenos vecinos, madres y padres responsables, profesionales serios y capaces? Les recomiendo una entrevista excelente y didáctica de una mujer transgénero realizada por la periodista colombiana Carolina Venegas: Colombia tiene que salir del closet, Brigitte Baptiste.

Descargar el curso completo en PDF

Capítulo 4a – Comunicación de colores: salir del closet comunicativo

También te puede interesar

4 comentarios sobre «Capítulo 4a – Comunicación de colores: salir del closet comunicativo»

  1. Me imagino que no debe ser fácil para muchos mantenerse en el closet, e visto en los últimos años salir de allí a una cantidad de person@jes, lo único es yo no acepto que me molesten detesto a los depravados creo en la seriedad que deben darle a su orientación sexual, y eso no lo desprecio por al contrario los admiro, en mi condición de heterosexual , entiendo el rol que vienen a cumplir, y su salida no es nada mas del closet es salir también a su propia identidad. mis máximo respeto

    1. Estimado Luis:
      No entendí lo que quieres decir. Muchas veces hablamos de respeto, pero tenemos escondido un cierto machismo que no logramos cambiar. Es cierto que hay mucha gente, de cualquier identidad sexual, que es depravada y delincuente. Pero, repito, no es la identidad de género ni la orientación sexual la que determina
      la rectitud de las personas. Piensa un poco en eso y verás que será menos difícil logra la inclusión en nuestras vidas y en el trabajo comunicacional.

  2. Buenas noche la comunicación de colores es salir del closet comunicativo nos ayuda que en la sociedad nos relacionamos en la cultura en la diversidad sexual que tenemos nuestro derecho de vivir sano y tenemos liberta …

  3. He tenido la oportunidad y el reto de entrevistar infinidad de personalidades en 27 años. Pero, en particular en un pueblo relativamente pequeño como Lagunillas se me acerca algún@s compañer@s sexo diverso en la cual, algunos moralistas inmorales me terminan señalando con peyorativas como: Se te moja la canoa, dime con quién andas y te diré quién eres, entre tantas otras. Pero gracias al dominio propio adoptado de la experiencia pudiera decir que, me tiene sin cuidado porque a pesar de que, me identifico como heterosexual no puedo llegar a pensar a excluir a las personas por su condición humana. Todas y todos tenemos derechos y derecho que no se defiende es derecho que, se pierde…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *