Imagen: De Simon Vouet – Trabajo propio, Photograph by Rama, Dominio público.

2.1 El incesto mitológico

La historia de la humanidad está llena de relatos sobre incesto. A modo de broma nos preguntamos si Adán y Eva fueron nuestros primeros padre y madre, de acuerdo a la mitología judeocristiana, y si solo tuvieron dos hijos varones (Caín y Abel)… ¿de dónde salimos los demás? Si en el Arca solo se salvaron Noé y su esposa, sus tres hijos con sus esposas, ¿entonces? Cuando Dios destruyó a Sodoma y Gomorra, solo quedaron Lot y sus dos hijas y éstas emborracharon a su padre para tener descendencia y conservar la línea familiar… ¿y?

En la mitología griega abundan los ejemplos: Zeus, el dios-padre, que violó a su madre Rea y a su hermana Deméter. De esta última violación incestuosa nació Perséfone, quien también fue violada por su padre Zeus, por Hades (quien también la secuestró) y por Poseidón (su tío, hermano de Zeus).La violación forzada y las relaciones sexuales entre adultos y niños no son solamente tabúes, sino actos delictivos.

Estos relatos, a nivel simbólico, quieren explicar de alguna manera la aparición y multiplicación de la humanidad y aceptan implícitamente el incesto. Y por analogía, significa también que a nivel de la sociedad real, la de carne y hueso, no habría más que entender que la multiplicación de la especie humana vino de un tronco común, que serían parientes consanguíneos.

Regresando a la mitología, ¿estas historias serían un “quita grasa patriarcal” del abuso sexual que ahora, en nuestro siglo, se convierte en una pandemia de efectos insospechados en la vida de las niñas y niños? ¿O tal vez, cuando las sociedades los inventaron, aún no había conciencia del tabú del incesto, de la prohibición de relaciones sexuales entre parientes consanguíneos ni de los derechos de la infancia a una vida íntegra y saludable, que incluye el respeto a su sexualidad?

Pero el incesto no es solo un mito para explicar la aparición y supervivencia de la humanidad. Las relaciones sexuales consanguíneas entre hombres y mujeres de las épocas arcaicas eran comunes. Pertenecían a tribus y clanes en los que no existía el matrimonio ni la pareja como exclusividad para garantizar la descendencia. En el Paleolítico Superior (entre los 35000 y los 10000 años antes de nuestra era) los hombres separan a la madre e hijas del libre acceso carnal familiar como una forma de preservar la vida de sus miembros, ya que frecuentemente se daban luchas entre machos por la posesión de la hembra. Pero, sobre todo, como una forma de establecer relaciones pacíficas con otros clanes mediante el intercambio de mujeres. Las mujeres servían de moneda de cambio para evitar guerras. Fueron subordinadas a fin de asegurar la supervivencia del clan. Toda una primitiva práctica patriarcal heterosexual.

La prohibición del incesto tuvo la función de permitir que cada familia pudiera establecer alianzas con otras familias, de manera de cooperar mutuamente frente a las mismas necesidades y a un entorno hostil, facilitando la transmisión cultural. [11]

Sin embargo, mucho más tarde, culturas reconocidas como grandes civilizaciones siguieron siendo incestuosas: en Egipto los padres desfloraban a las hijas. Y es famoso el caso de la reina Cleopatra que se casó con dos de sus hermanos para preservar su dinastía. En Roma, Nerón y su madre Agripina la Menor mantuvieron una relación incestuosa. Calígula cometió incesto con sus 3 hermanas: Agripinila, Drusilla y Julia Livia. En Persia la madre se amancebaba con los hijos y los Incas del Perú se casaban con sus hermanas, las Coyas, para conservar su linaje como hijos e hijas del Sol. En la Europa moderna el rey alemán Carlomagno incestuó con todas sus hijas. Y el nazi Adolf Hitler fue amante de su sobrina Geli Raubal, hija de su hermanastra Ángela. Ahora mismo, siglo 21, casi diariamente nos enteramos de artistas del mundo cinematográfico, cantantes e intelectuales que cometen incesto sin que a nadie se les mueva una pestaña.

Solo cuando la evolución mental progresó mediante el culto de los sentimientos, el incesto se convirtió en un acto repulsivo, que producía en las conciencias indignación y horror.[12]

2.2. El incesto como tabú

Un tabú es una prohibición ante un objeto o algo que deseamos y nos horroriza a la vez y que obedecemos en nombre de la convivencia entre seres humanos. Es lo que no se ve, no se oye y no se puede tocar. Este término se relaciona casi siempre con ciertos aspectos del sexo.

Tabú viene del polinesio tapu. Los nativos de la Polinesia lo usaban para referirse a lo que estaba prohibido, no se podía tocar, nombrar, comer o realizar según sus creencias religiosas. Aquél que rompía el tapu era castigado severamente.

Muchos psicoanalistas y antropólogos trataron de explicar el fenómeno del incesto y su prohibición en la historia de la humanidad. El más conocido es el antropólogo francés Claude Levi-Strauss, quien indica que el paso del ser humano de la naturaleza a la cultura es, sin duda, la prohibición del incesto.

Para Lévi-Strauss (1949/1981) la proscripción del incesto es el elemento que diferencia al ser humano del resto de los animales. Cuando el ser humano define con qué personas tendrá sexo y con quienes no, entonces se produce la separación moral entre Homo sapiens-sapiens y animal: el ser humano, como ser moral, tiene la capacidad de distinguir entre el ser y el deber ser. La dimensión moral del ser humano proviene de sus capacidades cognitivas que le permiten tener conciencia de sí mismo, del entorno y de su propia cultura, a través del lenguaje (valores, símbolos, signos y significantes). [13]

La filósofa norteamericana feminista Judith Butler dice respecto al tabú del incesto: lo que hizo fue organizar la forma de reproducirnos como especie y dado que somos una especie que nos reproducimos de modo sexuado, el tabú del incesto vino a establecer los mecanismos a través de los cuales se puede llevar a cabo la reproducción sexual e impuso la norma de no reproducirse sexualmente entre padres e hijas.

Las mujeres servían de objeto intercambiable entre padres y hermanos de distintas tribus. Las mujeres, madres e hijas iban y venían entre clanes según los intereses del grupo masculino. Y los varones se emparentaban sumando sus riquezas, tierras y agrandando sus familias. Recordemos el significado de la palabra familia que viene de famulus, servidumbre. En resumidas cuentas, las mujeres fueron sometidas y subordinadas para el beneficio de la supervivencia de la tribu y la organización social.

A pesar de la existencia del tabú del incesto, cada día vemos publicados en los medios los abusos sexuales a niñas y niños por sus padres o familiares directos. Tal parece que, aun siendo la prohibición un mandato del patriarcado, se sigue perpetrando intensamente en nuestras sociedades. Los varones incumplen la orden de no copular con sus hijas, el deber que tienen de entregarlas a otros hombres fuera de su familia consanguínea. El propio Lévi-Strauss reconoció que la prohibición del incesto no había logrado impedir que siguiera sucediendo al interior de las familias, en secreto y silenciado.

El que siembra su maíz, que se coma su pinol, dicen muchos campesinos de Centroamérica, en clara alusión a “su derecho” al incesto.

Otra frase parecida: A mi hija la inauguro yo. Para eso la crié y no para cualquier pendejo.

El hecho que exista la prohibición no quiere decir que funcione, dice Judtih Butler. Su existencia más bien parece revelar que se crean deseos, acciones e, incluso, prácticas sociales continuas de incesto precisamente a consecuencia de la erotización del tabú.

En la actualidad, la mayoría de países no tienen leyes que sancionen el incesto cuando se trata de relaciones sexuales consensuadas entre dos personas adultas. Pero sí hay leyes que castigan las relaciones sexuales de un adulto con un familiar menor de edad, considerándolas agravantes de la violación. Sigue aún la discusión de si prohibirlo o no en consideración a los peligros de males congénitos, a la desorganización del orden familiar y a la moral religiosa.

Algunos países en los que el incesto entre personas adultas no está penalizado

Países Situación legal
España No tipifica como delito. El matrimonio está prohibido hasta el tercer grado colateral (tíos con sobrina o sobrino).
Portugal No tipifica como delito. El matrimonio está prohibido hasta el segundo grado colateral. Los hermanos no pueden casarse, sí los tíos/tías y sobrinas/sobrinos.
Francia No tipifica como delito. El matrimonio debe ser autorizado por orden presidencial para parientes políticos.
Italia Castigan el incesto si se convierte en escándalo público.
Suecia No tipifica como delito. El matrimonio es permitido entre hermanastros de padre común con permiso del gobierno.
Holanda No tipifica como delito. El matrimonio es prohibido entre hermanos consanguíneos o adoptivos. Se requiere dispensa legal para matrimonio entre familiares del tercer y cuarto grado.
Alemania Es delito. El matrimonio es prohibido para relaciones que pueden concebir. El incesto homosexual no está penado.
China, Japón, Rusia No tipifica como delito. Pero el matrimonio entre parientes tiene restricciones.
Brasil No tipifica como delito. El incesto está permitido hasta entre menores de edad. La relación de un adulto con menor sí está prohibida y penalizada.
Colombia Pena de cárcel hasta por 6 años.
Ecuador No está tipificado como delito, es un agravante para el delito de violación a menores.
Uruguay Castigan el incesto si se convierte en escándalo público.
Argentina Se castiga con pena de cárcel si el incesto fue cometido contra menores de edad.
Chile No es tipificado como delito entre personas adultas, sí tiene pena de cárcel si es violación e incesto a un niño o niña de su familia.
Perú No es tipificado como delito entre personas adultas, sí tiene pena de cárcel si es violación e incesto a un niño o niña de su familia.
Australia Penalizan hasta con 20 años de cárcel por incesto.

Por su parte, el derecho canónico de la Iglesia Católica prohíbe el incesto y su moral lo tipifica como pecado, pero hace excepciones entre sus fieles: los primos hermanos pueden pedir una dispensa para contraer matrimonio.

2.3 Ejercicio

Revisa si hay mitos o leyendas que se refieran al incesto en tu localidad. ¿Como práctica permitida o como castigo? Comparte los datos obtenidos en los comentarios al final de la página.

2.4 Lecturas y recursos recomendados

· El incesto, un delito oculto
· Iskra Pavez Soto, El incesto como tabú y a liberación de la víctima
· El incesto como fantasía sexual.

2.5 Bibliografía

[11] Valdebenito, 2007, Las vctimas tomamos la palabra.
[12] Viveiros De Castro, Carlos: Atentados al pudor, Río de Janeiro 4ta. Edición, 1943, p.141 y ss.
[13] Valdebenito, 2007 http://www.redalyc.org/html/537/53748488013/

 

Capítulo 2 – Una historia de nunca acabar

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7 thoughts on “Capítulo 2 – Una historia de nunca acabar

  1. Puntualizando, en mi localidad no se han generado mitos y leyendas. Pero si desde mi punto de vista personal recalcar que, el abuso sexual incestuoso constituye, un fiel reflejo del vínculo abusivo y violento que un padre ha establecido con su hija, aprovechándose “abusando” de la autoridad de su rol de padre, del imaginario de la sagrada familia y del cuarto mandamiento, una violencia ejercida con una impunidad solamente similar a la tortura.

  2. En mi país no se le da trascendencia a los mitos y leyendas, que los hay, en la mayoría de los casos, porque a la víctima no se le cree y el circulo familiar no lo comenta porque eso es la deshonra para la familia, esta actitud no ayuda en nada a las víctimas y las pone en mas peligro de repetirse el incesto por parte de otros miembros de la familia

  3. En mi país Colombia esta penalizado el incesto, da cárcel hasta por 6 años.
    Entre la comunidad se cree que tener relaciones incestuosas puede generar procrear hijos con problemas mentales o fisicas, ademas que frente a la iglesia no es aceptada.

  4. Hola! mi nombre es Jusbeth y soy de Nicaragua.

    Con respecto al insecto, aquí los mitos mas comunes son:

    Aquí son castigados los casos de insectos, siempre y cuando el caso es denunciado y las pruebas muestran que es el acusado mencionado, pero, hay algunas personas que están casados entre primos para no meter a personas ajenas a la familia y dejar herencias y muchos lo ven normal.

  5. En México hay refranes o dichos que legitiman el incesto, como “A la prima se le arrima”, que encierra la idea de que al ser tu pariente una mujer, como varón puedes y tienes derecho de posesión porque el parentesco lo justifica. Y muchos hombres, familiares lo hacen suyo, lo creen y lo practican hasta nuestros días.
    No conozco mitos sobre el incesto en México, pero en muchas comunidades indígenas aún se practica el dar en matrimonio a niñas menores de 15 años a hombres de la misma comunidad y que tienen una relación de parentesco en tercera línea, como compadres, por ejemplo. Se justifica además que “se las roben” en caso de que las niñas no deseen casarse y los casos de incesto en México se llegan a justificar porque los padres son aún la figura de autoridad sobre todos los miembros de la familia.

  6. En Paracotos, un pequeño pueblo del Estado Miranda, viven dos hermanos consanguíneos que decidieron tener relaciones sexuales, permanecer bajo el mismo techo y formar una familia. De esta unión nacieron tres hijos. El primero murió a los 13 años, físicamente no se desarrolló normalmente y padecía de espina bífida o deformidades en la columna. El segundo hijo tiene discapacidad auditiva, motora y mental. La última hija, también presenta un cuadro de retraso mental y mal formación en la vista. Así lo cuenta un allegado de la familia que prefirió reservar su identidad y la de los involucrados.
    En la sociedad venezolana, esto es considerado tabú, es decir está prohibido. A causa de ello, la pareja o familia incestuosa no lo asume, prefieren mantenerse alejados de las críticas sociales, son esquivos. Además, el deseo incestuoso lo encuadra el nivel de la afección o fantasía que no llega al contacto físico. Por ello, en ocasiones, tampoco se llega a establecer algún tipo de vínculo sexual.

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