No pretendemos elaborar un manual de estilo. Ya hay muchos. Basten algunas pautas para facilitar la comprensión de las noticias radiofónicas.

La primera y sagrada norma del periodismo radiofónico es la claridad. En cualquier otra característica se puede fallar, menos en ésta. La mejor primicia, el más inteligente contexto, todos los recursos para hacer atractiva la nota no significan nada si el oyente se pierde, si no entiende lo que ha sucedido.

Sugerencias para lograr un estilo más claro en las notas de prensa:

  • Usa un lenguaje sencillo. Huye como de la peste de esos sustantivos adjetivados que se combinan, por pura pedantería, con adjetivos sustantivados: congestionamiento vehicular, recuperación bursátil, siniestralidad creciente, accidente aviatorio…
  • Evita palabras tan de moda como incorrectas: sumatoria, escogencia, receptar, avalizar, coherentizar, aperturar… Otra ridiculez consiste en el uso de latinajos (de motu proprio, sine qua non, ipso facto…) o de inglesajos (tengo una computer con una performance muy high…).
  • Evita las muletillas: en otro orden de cosas, sobre el particular, en sendas declaraciones, valga la redundancia, por otra parte…
  • Di el verbo decir. Algunos hacen auténticos malabarismos para evitar la palabra decir. Usan y abusan de sinónimos: manifestó, indicó, afirmó, explicó, subrayó, expresó, puntualizó, añadió, precisó, sostuvo, anotó, reiteró, concretó, enunció, profirió, reveló, externó…
  • Redondea cifras y porcentajes. Si son 478,600 toneladas de arroz, habla de medio millón. Si el 21.3% de la población vive en los cinturones de miseria, di mejor uno de cada cinco. En cuanto a los números ordinales, puedes llegar hasta el 20 (vigésimo). A partir de ahí, di el veintiuno y el veintidós.
  • Traduce las cantidades de moneda extranjera a la equivalencia nacional. Haz lo mismo con unidades de peso y medida (millas por kilómetros, libras por kilos, etc).
  • Traduce las siglas. ¿Quién sabe lo que es la OMS, el TLC o el G-8? Incluso en siglas muy conocidas (la ONU, los BRICS y la ex URSS) no te cuesta nada descifrar las iniciales y asegurarte que el público sabe a qué se refieren.
  • Prefiere nombres a pronombres. Un pronombre distanciado del nombre crea confusión. Vale más repetir los nombres, el apellido o, al menos, el cargo o profesión de los protagonistas de la noticia.
  • Usa frases cortas. Emplea muchos puntos y pocas comas. Declara la guerra a los parrafazos. Tampoco se trata de una sintaxis simplona. Para no caer en la monotonía, combina frases más breves con algunas más largas. Pero evitando siempre los incisos y las subordinadas.
  • Ordena la frase: sujeto, verbo y complemento. No escribas: Un nuevo decreto para regular la venta de bebidas alcohólicas decidió aprobar el Consejo Municipal. Ni tampoco coloques la declaración antes del declarante: Que no habrá más intervenciones de esta índole, declaró el Superintendente. Si para leer ya resulta fastidioso, cuánto más para escuchar por radio y no saber al principio quién dice qué, ni al final qué dijo quién.

Sugerencias para lograr un estilo más conciso en las notas de prensa:

La segunda norma del buen estilo periodístico es la concisión. Concisión significa ahorro de palabras inútiles. Decir lo que se va a decir. Y punto.

  • Elimina los adjetivos. Tal vez el vicio más arraigado en el lenguaje político consiste en adjetivar la posición contraria: el insensible neoliberalismo, el socialismo obsoleto, la burguesía vendepatria, las ideologías foráneas, el inescrupuloso gobernante… No nos referimos a los adjetivos descriptivos que ambientan el texto, sino a los que califican al hecho y sus actores. Tan tendenciosa como ineficaz, esta retórica resta objetividad al periodista.
  • Elimina los comentarios. Guárdalos para otro momento, para el editorial, para una mesa de debate, para la radiorevista. Pero no cargues la nota con tus apreciaciones ni tomes posición sobre los hechos al interior del relato informativo. Esa mezcla afecta la concisión del estilo y erosiona la credibilidad de la emisora.
  • Prefiere las formas simples del indicativo a las compuestas. Resulta más directo, más dinámico, decir “el ministro renunció” que “el ministro ha renunciado”. Suena mejor “la expedición partirá el lunes” que “la expedición habrá partido el lunes”.
  • Evita el lenguaje pasivo. En vez de decir que las tierras de Loma de Cabrera han sido tomadas por los campesinos, di que los campesinos tomaron las tierras de Loma de Cabrera. En vez de una conferencia será dictada por Pepito Pérez, di que el tal Pepito Pérez dictará una conferencia. La forma pasiva no hace otra cosa que debilitar al verbo.
  • Evita las formas impersonales cuando sepas quiénes son los autores de los hechos. Se cancelan 2000 empleados públicos. Estas formas indirectas pretenden ocultar a los responsables. El gobierno cancela 2000 empleados públicos. Obviando el quién de la noticia, la manipulamos. Sé preciso: menciona el crimen y el criminal.
  • ¿Verbos en presente, verbos en pasado? Algunos apuestan por el tiempo presente para subrayar la sensación de actualidad informativa. O prefieren el presente en los titulares y el pasado en el cuerpo de la nota. Lo cierto es que todos los hechos que relatamos ya ocurrieron y, por lo tanto, se sitúan en el pasado. Si los escribimos en presente es con la intención de destacarlos, de colocarlos en la actualidad. Pero, a su vez, si destacamos por igual todas las noticias, ninguna resaltará sobre las demás. Tal vez lo mejor sea variar presentes, pasados y futuros, tal como hacemos en las conversaciones cotidianas.

No confundamos claridad y concisión. Puedes ser conciso y no claro (burgomaestre desfenestrado). Puedes ser claro y no conciso (el alcalde fue expulsado de la alcaldía por no cumplir sus funciones como alcalde). Y puedes ser ambas cosas, claro y conciso, sin lograr, por ello, un buen puntaje en el estilo periodístico. Te falta una tercera característica, la redacción inclusiva.

Sugerencias para lograr un lenguaje más inclusivo en las notas de prensa:

En marzo 2012, el pleno de la Real Academia Española aprobó un informe llamado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer” en el que se critican las directrices de muchas guías (como esta que tienes entre manos) sobre lenguaje no sexista. El informe señala que “si se aplicaran, no se podría hablar”.

Según estos lingüistas (la inmensa mayoría son varones) el uso genérico del masculino para designar a los dos sexos “está firmemente asentado en el sistema gramatical español”.

Discrepamos de la Real Academia y de los lingüistas que anteponen la pureza del idioma a los derechos de las mujeres (que, por cierto, constituyen la mayoría de la población en todos los países de habla española).

Naturalmente, son siglos y siglos hablando y escuchando un lenguaje masculino. Es comprensible que nuestro cerebro esté acostumbrado, por no decir encallecido, a esa forma discriminadora de comunicarnos. Una forma que hace invisibles a las mujeres. Pero es solo cuestión de costumbre. Cuando ya vas domesticando la lengua, te resultará antipático aquel animador que saluda así a su audiencia:

— ¡Bienvenidos, amigos que me escuchan! ¡En este programa todos van a concursar!

¿Y las amigas? ¿No hay mujeres, chicas, en tu público?

Vamos a proponer algunas sugerencias sencillas y prácticas para lograr una redacción de noticias que incluya a mujeres y hombres.

· Nombra siempre que puedas a los dos géneros: mujeres y hombres, madres y padres, niños y niñas…

— Las ciudadanas y los ciudadanos de nuestro país…

Ahora bien, por ahorro de palabras no caigas en la tentación de decir:

— Las y los ciudadanos de nuestro país…

Los artículos no se desarticulan. Además de sonar horrible, esta fórmula sigue escondiendo a uno de los dos géneros. Explicita “las ciudadanas y los ciudadanos”. ¿Qué te cuesta? ¿Una gota más de saliva? Pues está muy bien empleada para hacer visibles a
las mujeres que nos escuchan.

· Usa palabras generales para abarcar a los dos géneros:

La palabra “persona” incluye a mujeres y hombres. La palabra “juventud” incluye a jóvenes de ambos sexos.

En lugar de…
· Los europeos
· Los trabajadores
· Los políticos
· Como muchos piensan
· Los habitantes
Puedes decir…
· La población europea
· El personal que trabaja
· La clase política
· Como mucha gente piensa
· La población

En cuanto a la palabra “todos” tenemos varias posibilidades:

— Todos y todas
— Todos, mujeres y hombres,
— Todo el mundo, toda la población, todo el vecindario

· Feminiza las profesiones y los cargos ocupados por mujeres. Es correcto decir:

— Presidenta, alcaldesa, ministra, concejala, médica, jueza, arquitecta, testiga, obispa, etc.

· Evita el uso de pronombres masculinos cuando puedes sustituirlos por palabras como “quien” y “quienes”. Por ejemplo:

— Los visitantes del parque → Quienes visitan el parque
— El que habla demasiado→Quien habla demasiado

· Evita expresiones discriminadoras:

— Es una mujer bien macha, tiene bien puestos los pantalones.
— Detrás de un gran hombre hay una gran mujer.
— ¡Mujer tenía que ser!

Por supuesto, deja afuera los chistes y las canciones y los refranes machistas. No tienen cabida en la programación de una radio ciudadana.

· Evita mentiras periodísticas:

— Fue un crimen pasional… Di que fue un feminicidio.
— Una madre desnaturalizada abandona al fruto de su vientre… Di que fue una joven violada y menciona el nombre del violador.

· Evita los “saltos semánticos”:

Un “salto semántico” consiste en poner a los varones como protagonistas de los hechos y a las mujeres como sus acompañantes. Por ejemplo:

— La sala estaba repleta de miembros del partido. También asistieron muchas mujeres.

Lo correcto sería:

— La sala estaba repleta de hombres y mujeres, pertenecientes al partido.

· Visibiliza a las mujeres en estadísticas, encuestas, investigaciones. Es decir, procura desagregar los datos por sexo.

No es lo mismo la incidencia del VIH en la población masculina que en la femenina.

Las consecuencias de la minería no son lo mismo para los varones que para las mujeres (mujeres solas, familias rotas, prostitución, alcoholismo de maridos, etc).

· No utilices la @
Para la locución este signo no te sirve de nada.

· Y todo con buena educación.
Siempre nos enseñaron a poner delante a las otras personas. Por ejemplo:

— Mis colegas y yo iremos a… No dices “yo y mis colegas”.

De la misma manera, si eres varón pon siempre adelante a las mujeres. Y si eres mujer, pon delante a los varones:

— Las amigas y los amigos que nos escuchan… (si es un locutor).

 

Estas sugerencias no buscan afear la forma de hablar, sino volverla más linda. No pretenden esclavizar el lenguaje, sino liberarlo. No se trata de caer en una obsesión lingüística y comenzar a desdoblar todas y cada una de las palabras y las frases y los artículos y los adjetivos… Por ejemplo, el adjetivo “juntos” es masculino. ¿Podemos decir “Pedro y Marta viven juntos”? Por supuesto que sí, porque el nombre de ella visibiliza a la pareja de él. También podríamos decir “Pedro y Marta viven bajo el mismo techo”.

Con un poco de sentido común, iremos consiguiendo una forma de hablar y de escribir más inclusiva, aun a sabiendas que el idioma español es terriblemente masculino. Una forma de hablar y de escribir que nos recuerde siempre que somos mujeres y hombres. Y que la palabra “hombre” no incluye a la mujer, de la misma manera que la palabra “mujer” no incluye al varón. No es un asunto de la Real Academia, sino una opción cultural para democratizar la comunicación y las relaciones sociales.

Clara, concisa e inclusiva. Así queremos la nota radiofónica. Así desarrollaremos un estilo de periodismo moderno y seductor.

Imagen: https://radiotallercepra.org/


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¿Cuál de estos consejos es el que más te cuesta cumplir cuando redactas noticias radiofónicas? Anótalo en los comentarios.


Capítulo 5 – Algunas normas de redacción

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21 thoughts on “Capítulo 5 – Algunas normas de redacción

  1. Definitivamente, de los consejos planteados el que complejiza más la tarea a la hora de comunicar en mi caso es el lenguaje inclusivo. Lo considero válido y pertinente, pero muchas veces uno está arraigado a otro sistema y el cambio, se torna más dificultosa de aplicar a plenitud. Sin embargo, ese debiera ser el camino a seguir.

  2. Debo confesar que me cuesta ser conciso, al extremo que por intentarlo mas bien dejo mi nota como muy breve,casi como telegrama. (creo que ya no se usa el telegrama).
    Y mi mayor fortaleza es exigirme siempre en cuanto a la claridad.

  3. Estoy muy de acuerdo con todas las sugerencias de este capítulo. Sin embargo, creo que muchas veces queriendo “incluir” a la mujer en un grupo más bien lo que hacemos en dividir al grupo. Es decir, según la RAE la palabra ‘todos’ se utiliza para referirnos a hombres y mujeres, entonces cuando decimos “todos y todas” considero que estamos separando por un lado solo a hombres y por otro solo a mujeres, lo que es igual a dividir el grupo en cuestión.
    Sumado a ello, muchas personas por querer incluir sí porque sí al genero femenino, lo que hacen es horrorizar el lenguaje. Por ejemplo, cuando dicen: estudiantes y estudiantas, testigo y testiga…

  4. de lo que más se me dificulta al momento de redactar es el uso de muletillas, ser concisa me cuesta algo de trabajo al igual que usar frases cortas, el lenguaje inclusivo es otra de las cosas que se me dificultan, ya sea por costumbre o por gusto me inclino por la real academia

  5. Probablemente lo que más me cuesta, además de utilizar algunos adjetivos calificativos, es el hecho de que no puedo evitar decir ciertas muletillas o repetirlas de manera constante.

  6. Trato de hacer uso del lenguaje inclusivo, aunque en momentos resulta complicado. Aun así, es bueno realizar un esfuerzo para no hacer uso de un lenguaje sexista.

  7. He descubierto que soy alguien que hace “malabares” para sustituir la palabra “decir” y hago uso de todos los sinónimos que conozco, También hago uso desmedido de: “desde luego”.

    Ser consciente de estos detalles me permitirá corregirlos.
    Gracias.

  8. el lenguaje inclusivo es el que mas se dificulta ya que estamos acostumbrados a usar un solo término para ambos géneros como: los trabajadores

  9. TAREA
    ¿Cuál de estos consejos es el que más te cuesta cumplir cuando redactas noticias radiofónicas? Anótalo en los comentarios.
    El tratar de ser conciso es mi “talón de Aquiles” ser preciso sin extensiones innecesarias es vital para una buena nota, por esta razón tardo mucho tiempo en redactarlas.

  10. La orientación que más se me dificulta aplicar cuando redacto es la del lenguaje inclusivo, aunque sé que muchos me van a recriminar, empezando por el tutor e incluyendo mujeres y hombres, estoy de acuerdo con la normatividad de la RAE, aunque no me considero machista, pienso que tal vez es la fuerza de la costumbre, para agregar algo en mi defensa.

  11. En lo personal, considero que de todos los consejos, lo más complicado de cumplir es la parte del lenguaje inclusivo, que desde mi punto de vista está muy conectado con la concisión y en algunas ocasiones estos dos pueden chocar por tratar de no denigrar ninguno de los dos géneros.

  12. Aun me cuesta evitar las muletillas y dejar de decir las palabras que estan de moda y finalmente son inocrrectas, pero mas las muletillas

  13. En realidad me cuesta colocar el asunto de los cargos . generala, almiranta obispa…. Depende como suenen en la nota los coloco además … No seria sexista también degradar al género masculino? Tampoco decimos LO POBLACION por ejemplo… Esta parte es muy polémica.

  14. Sobre las sugerencias para redactar, me es difícil sobre la gramática de denominar todos y todas, creo que es sabido que al mencionar “todos” nos referimos a los dos géneros, sobre el resto me parece perfecto. Pero igual intentaré aplicarlo.

  15. Traduce las cantidades de moneda extranjera a la equivalencia nacional. Haz lo mismo con unidades de peso y medida (millas por kilómetros, libras por kilos, etc).

  16. Por justicia humana, profesionalismo periodístico, por la responsabilidad que deben tener siempre los medios de comunicación que deben perseguir la práctica educativa, tenemos que utilizar todas estas sugerencias que bien expone este capítulo. Personalmente he realizado algunas consultas con mujeres que reclaman su destaque tanto en los medios de comunicación como en el quehacer diario, el hecho de acortar palabras pero que se haga el debido y justo destaque a la mujer, las hace parte de la sociedad y del asunto del cual se esté hablando en ese momento, se sienten parte. Además muchas veces se hace para acortar el tiempo debido a pautas comerciales, de programación y otros. Pero sí hay que procurar hacer esa mención, es imperdonable no hacerlo. A mi no se me hace difícil.

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